Una jornada de absoluto caos en el transporte público sacudió a la Ciudad de Buenos Aires tras desatarse un feroz enfrentamiento entre el Poder Ejecutivo capitalino y el gremio del subterráneo.
La tensión política y social escaló de inmediato a niveles máximos luego de que la fuerza policial ejecutara órdenes judiciales para frenar las medidas de protesta en las estaciones, desencadenando un paro total e indefinido que paralizó por completo la movilidad de millones de usuarios.
Detención de metrodelegados y parálisis total del servicio de subtes
La sorpresiva paralización de las seis líneas de subte (A, B, C, D, E y H) y del Premetro comenzó alrededor de las 10 de la mañana, dejando a miles de pasajeros a pie en los principales nodos porteños. La medida de fuerza fue resuelta por la Asociación Gremial de Trabajadores del Subterráneo y Premetro (AGTSyP) en represalia por la detención de los dirigentes sindicales Claudio Dellecarbonara y Facundo Heredia.
Los arrestos fueron ordenados por la Unidad Fiscal Norte, a cargo de Natalia Pla, y ejecutados por la Policía de la Ciudad en la estación Juan Manuel de Rosas de la Línea B, donde se realizaba una protesta con apertura de molinetes y puertas de emergencia por la suspensión de un trabajador. Desde el gremio denunciaron una «escalada represiva ilegal y anticonstitucional» y advirtieron que mantendrán la huelga hasta la liberación de los detenidos.
La contundente respuesta de Jorge Macri contra las extorsiones mafiosas
Tras los operativos policiales, el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, respaldó de forma categórica el accionar de la Justicia y lanzó una dura advertencia contra las protestas sindicales que bloqueen la vía pública: «El que bloquea un servicio esencial va preso. Sin vueltas».
El mandatario capitalino enfatizó que durante su gestión lo que la justicia ordena se cumple y aseveró que no aceptará «extorsiones mafiosas» por parte de los representantes gremiales. «No voy a permitir que estos le jodan la vida a millones de personas para defender sus curros y encima se la lleven gratis», sentenció el mandatario bajo la consigna de «Ley y orden».
