Más de 30 cámaras y asociaciones prestadoras del sector de la medicina privada solicitaron una audiencia de carácter urgente con el Gobierno Nacional. Denuncian un severo atraso arancelario, escalada de costos operativos y deudas acumuladas por PAMI que amenazan la continuidad del servicio sanitario.
El sector de la salud privada en la Argentina atraviesa un momento crítico que amenaza con desequilibrar todo el sistema de atención del país. Representantes de más de 30 cámaras y asociaciones de clínicas, sanatorios y centros médicos privados emitieron un comunicado conjunto para solicitar una reunión de urgencia con las autoridades del Poder Ejecutivo Nacional y frenar una parálisis inminente.
La iniciativa es encabezada por las principales entidades del rubro, como ADECRA, ACAMI, CAPRESS, CONFECLISA, FECLIBA y SALUD FEDERAL, a las que se sumaron federaciones y colegios médicos provinciales.
Actualmente, los establecimientos privados concentran el 51% de los centros con internación, representan el 56% del total de las camas operativas del país y generan empleo directo para más de 330.000 profesionales y trabajadores de la salud, constituyendo la columna vertebral de la infraestructura sanitaria nacional.
Desfasaje financiero y deudas de PAMI
Las prestadoras detallaron que la asfixia económica y financiera que padecen es el resultado de la combinación de tres factores centrales:
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Atraso arancelario: Descalce prolongado entre los valores acordados por las prestaciones y el ritmo de la inflación.
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Suba de costos operativos: Fuerte impacto de insumos médicos dolarizados, servicios y medicamentos de alto precio.
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Deudas acumuladas: Mora sostenida en la acreditación de pagos por parte de obras sociales y, en particular, por la cobertura otorgada a los afiliados del PAMI.
«Necesitamos una instancia de diálogo urgente con el Gobierno para preservar la respuesta sanitaria de millones de argentinos», advirtieron las entidades prestadoras en su declaración.
Riesgo de colapso en la red pública
Las cámaras prestadoras alertaron que un eventual cierre, concurso de acreedores o reducción drástica de servicios en sanatorios privados provocaría el inmediato desborde y la saturación de los hospitales públicos, que ya operan al límite de su capacidad operativa y presupuestaria en la mayoría de las provincias.
Las miradas del sector están puestas sobre el Ministerio de Economía conducido por Luis Caputo, a quien le reclaman el cumplimiento de partidas financieras previamente comprometidas para liquidar las deudas pendientes con el sistema y destrabar mecanismos de alivio fiscal.
