El mandatario que busca la reelección concentró sus esfuerzos en los distritos donde Flávio Bolsonaro superó el 50% de los votos en primera vuelta. A dos semanas del cara a cara decisivo en las urnas, el líder del PT pidió a sus militantes buscar a los abstencionistas con humildad: “No peleen con el votante”.
En el tramo final hacia el balotaje del próximo 25 de octubre, el presidente de Brasil, Lula da Silva, intensificó su campaña en los territorios estratégicos donde el candidato del Partido Liberal (PL), Flávio Bolsonaro, logró imponerse en la primera vuelta. Tras encabezar un acto que reunió a un millón de personas en San Pablo el domingo, las demostraciones de apoyo se replicaron este lunes con una masiva movilización en las calles de Río de Janeiro.
VAMOS VIRAR! O povo foi às ruas pelo Brasil inteiro para apoiar Lula! A virada começou! Vai ser histórico! #VOTE13 🇧🇷⭐️ https://t.co/6YScv1T5Ao
— PT Brasil (@ptbrasil) October 12, 2026
Río de Janeiro y San Pablo constituyen dos de los distritos clave donde el espacio bolsonarista cosechó una importante ventaja. En el estado carioca, Flávio Bolsonaro obtuvo el 53,01% frente al 39,41% alcanzado por el actual mandatario. En tanto, en el territorio paulista el candidato opositor sumó el 51,93% contra el 38,20% del referente del Partido de los Trabajadores (PT).
«Todo el mundo en Río para apoyarlo: ¡Lula! Copacabana quedó así hoy. Ahora es sin descanso hasta la apertura de las urnas. ¡Vamos a darla vuelta!», festejaron desde las redes oficiales del PT al difundir imágenes de la concentración en la emblemática playa carioca.
La estrategia del PT: captar los votos de la abstención
Ante una diferencia de 2.224.985 votos a favor de Flávio Bolsonaro en el primer turno electoral y un nivel de abstención del 21,08% (equivalente a más de 33,4 millones de ciudadanos que no acudieron a las urnas), Lula trazó una hoja de ruta centrada en convencer a los indecisos y abstencionistas.
Durante un encuentro organizativo transmitido por plataformas digitales, el tres veces mandatario instó a la militancia a desplegar una campaña de diálogo cara a cara y sin confrontaciones directas con la ciudadanía:
«No peleen con el votante. No hablen mal porque el elector no votó por nosotros. Tenemos que tener humildad», pidió el jefe de Estado al referirse al desinterés de quienes no participaron de la primera vuelta. Y enfatizó: «La responsabilidad de su desinterés es nuestra».
«Este país no puede perder la democracia», había afirmado la jornada previa en San Pablo al hacer un llamado a defender las instituciones del país.
Un cierre de campaña decisivo sin margen de error
A 14 días del desenlace electoral, desde la conducción del PT remarcaron que el foco debe estar puesto en la captación territorial y en la autoevaluación interna.
«No tenemos que buscar defectos entre nosotros ahora, tenemos 20 días para que cada uno evalúe qué puede hacer», apuntó el líder sindical respecto del esfuerzo necesario para revertir los resultados regionales antes del 25 de octubre.
ambos espacios librarán una contienda decisiva en las urnas para definir el rumbo político e institucional de Brasil durante los próximos cuatro años.
