La Red de Fauna Costera y el Plan de Monitoreo Sanitario de la Ballena Franca Austral extienden los estudios en los golfos Nuevo y San José. A diferencia de las crías, los ejemplares adultos no presentan la bacteria detectada previamente.
Ante la situación sanitaria inusual que afecta a ejemplares de ballena franca austral en el litoral marítimo chubutense, equipos científicos y organismos provinciales decidieron intensificar las investigaciones de campo. A las necropsias que se vienen realizando sobre los animales varados, se sumará en las próximas horas un exhaustivo muestreo de agua y moluscos en los golfos Nuevo y San José para evaluar posibles condicionantes ambientales.
El operativo es coordinado por especialistas de la Red de Fauna Costera y el Plan de Monitoreo Sanitario de la Ballena Franca Austral, liderado por la doctora Marcela Uhart, en articulación directa con la Secretaría de Ambiente, el Ministerio de Turismo de Chubut y los municipios de Puerto Madryn y Puerto Pirámides.
Las distintas etapas de extracción de muestras de agua y fauna bentónica se irán incorporando progresivamente según las condiciones logísticas del despliegue en alta mar y en la línea de costa.
Un escenario diferente entre crías y adultos
Uno de los principales focos que orienta el trabajo de los investigadores es la marcada diferencia sintomática detectada entre las crías halladas semanas atrás y los adultos registrados más recientemente.
En el análisis de los ballenatos se había confirmado la presencia de la bacteria Erysipelothrix rhusiopathiae, microorganismo asociado a cuadros de septicemia. Sin embargo, los exámenes preliminares practicados sobre las ballenas adultas descartaron la presencia de este mismo agente bacteriano, lo que obligó a redefinir las hipótesis científicas.
Entre las líneas de investigación activas, los biólogos y veterinarios estudian si el origen de los fallecimientos adultos pudo haber estado vinculado a la ingesta de alimento con toxinas marinas provenientes de la denominada marea roja, fenómeno natural generado por la proliferación acelerada de microalgas en la columna de agua.
Por el momento no existe una causa oficial confirmada, por lo que los resultados del laboratorio epidemiológico serán determinantes para dilucidar la dinámica de esta contingencia ambiental.
Protocolos de remoción y recomendaciones a la población
En paralelo a las tareas técnico-científicas, los equipos municipales y provinciales mantienen activos los protocolos sanitarios de remoción y disposición final de las carroñas avistadas en las playas.
Las maniobras de arrastre y retiro de los restos observadas en la costa forman parte de las medidas bioseguras para evitar riesgos epidemiológicos en las áreas públicas de uso recreativo.
En este marco, las autoridades reiteraron el pedido a los residentes y turistas para que respeten de manera estricta los perímetros de seguridad delimitados por la Red de Fauna Costera, evitando acercarse o tomar contacto con los ejemplares mientras se completan las labores de limpieza.
