En un movimiento legislativo de alto voltaje político, La Libertad Avanza decidió plantar bandera en la Cámara baja y solicitó formalmente una sesión especial para el próximo miércoles 21 de octubre al mediodía.
Con esta maniobra estratégica encabezada por el jefe de bloque libertario Gabriel Bornoroni, el oficialismo busca desinflar la ofensiva opositora prevista para el 15 de octubre y blindar los pilares centrales de su gestión frente al embate por el DNU 70/2023.
El temario clave: discapacidad, propiedad privada y el giro por la Ley de Tierras
La convocatoria oficialista replica proyectos sensibles que también reclamaba la oposición, tales como la emergencia en Discapacidad y la ley sobre Endeudamiento Familiar, a los que suma la iniciativa de Inviolabilidad de la Propiedad Privada y las normativas sobre Trazabilidad de Medicamentos de Alto Riesgo y Vandalismo Rural. Sin embargo, el punto más álgido pasa por la inclusión de una versión atenuada de la Ley de Tierras dentro del articulado de Propiedad Privada, un expediente que será dictaminado de manera ultra exprés en un plenario de comisiones.
Este repliegue táctico responde a una lectura pragmática del Ejecutivo: al advertir que la defensa a libro cerrado de la desregulación de tierras rurales a extranjeros era una batalla con alto costo social —y con riesgo de que la oposición volteara el DNU 70 completo—, el oficialismo optó por ceder parcialmente. La jugada se vio respaldada por el reciente fallo de la Corte Suprema, que restituyó provisoriamente la vigencia de la norma tras un pedido de la ONG Árbol de Pie.
Desplome opositor y la salida para los bloques dialoguistas
La jugada política de la Casa Rosada dio frutos inmediatos en el tablero parlamentario. La decisión del máximo tribunal funcionó como una «vía de escape» perfecta para los diputados indecisos de los espacios dialoguistas.
Al encontrarse con la restitución temporal de la Ley de Tierras por la vía judicial, estos sectores perdieron los incentivos necesarios para prestar quórum y convalidar la sesión opositora del 15 de octubre, permitiendo que el oficialismo reordene los tiempos legislativos y aspire a debatir su propia mega agenda a fines de mes.
