¿En qué se parecen el poker y el ajedrez? A simple vista en casi nada, porque uno se juega con cartas y el otro con piezas sobre un tablero. Pero los dos premian lo mismo, que es pensar con calma, anticipar al rival y poner en práctica el pensamiento estratégico. Por eso se los llama deportes de mente, y por eso hoy se juegan en la compu o en el celular, incluso en una tarde de lluvia en plena cordillera. ¡Vale la pena conocerlos mejor!
Juegos de estrategia con historia local
El ajedrez tiene un lugar propio en la historia deportiva del país. Buenos Aires fue sede de la Olimpíada de Ajedrez de 1939, y entre 1950 y 1962 la selección argentina llegó a sumar cinco podios olímpicos. En Chubut esa pasión se nota en clubes como el Capablanca de Trelew o los círculos de Esquel y Lago Puelo, que se cruzan en los torneos provinciales.
El poker tiene un recorrido más joven, pero también dejó huella en la Patagonia, donde se puede jugar presencialmente en clubes o casinos de las ciudades más populosas. En 2013 Trelew recibió una fecha del circuito nacional con más de doscientos jugadores y Bariloche fue la primera parada del circuito en 2026 que en alguna oportunidad llegó hasta el fin del mundo. Neuquén también tiene una comunidad de aficionados destacada.
En 2024 un organismo internacional de deportes de la mente reconoció oficialmente al poker como parte de esa familia, junto al ajedrez. El poker se juega online desde hace más de dos décadas, y eso amplió el alcance de la disciplina a mucha más gente, sin importar dónde se encuentre.
Poker online: las ventajas de la virtualidad

El Texas Hold’em es la variante más conocida del poker. En ella cada jugador recibe dos cartas que los demás no ven, y en la mesa se revelan, por etapas, cinco cartas comunitarias. Cada uno busca formar el mejor juego posible combinando las cartas en la mano con las de la mesa. Las reglas se aprenden relativamente rápido, pero la dinámica del juego requiere práctica para mejorar el desempeño paulatinamente.
Una buena manera de comenzar a practicarlo es online. Al eliminar los estímulos de la presencialidad, uno se concentra en las acciones de la mesa. Por eso conviene practicarlo donde se lo trate como lo que es, un deporte, con reglas claras y el juego limpio como prioridad, es decir, un entorno en que haya igualdad de condiciones para que jugadores principiantes y avanzados puedan desarrollar su juego.
Una opción que va por ese camino es la plataforma Ignition Poker, que organiza torneos todos los días y permite jugar desde el navegador, sin instalar nada. Sus mesas son anónimas, así que nadie arrastra una fama de una sesión a otra. Tampoco se permiten programas de asistencia, de modo que el resultado depende de la cabeza de cada jugador. También se pueden revisar las manos jugadas, una buena manera de aprender de cada decisión.
En el poker pesan más las decisiones que las cartas que te tocan. Hay que leer el estilo de juego de cada rival, calcular probabilidades y manejar las emociones durante toda la sesión. En su versión presencial también hay que controlar la propia corporalidad para no revelar información a los rivales, de ahí surge la famosa expresión “cara de poker”.
Una vez que se domina un estilo de juego, se pueden explorar muchas variables distintas y subir el nivel de competitividad.
Las modalidades del poker, explicadas para quien nunca jugó
Antes de sentarse a una mesa conviene saber qué opciones hay. Esta tabla resume algunas de las modalidades más elegidas por los jugadores de poker online.

Con eso claro, lo más sensato es empezar por la modalidad que mejor encaje con el tiempo libre de cada uno. Las mesas cash permiten sesiones cortas, mientras que los torneos piden una tarde entera. Y si querés ir de a poco, el modo de práctica, al que se accede sin iniciar sesión, sirve para familiarizarse con las reglas y el ritmo antes de jugar en serio.
Ajedrez online: partidas a toda hora y sin tablero

Si el poker es un duelo de lecturas, el ajedrez es un duelo de planes. Plataformas como Chess.com permitieron que cualquiera encuentre rival en segundos, sin importar la hora ni el lugar. Ofrecen partidas, problemas tácticos para resolver, lecciones y herramientas para repasar lo jugado y entender dónde estuvo el error. Para quien vive lejos de un club, como pasa en tantos pueblos de la cordillera, es una ventana enorme.
El ajedrez también ofrece una amplia variedad de versiones para jugarlo. La tabla abajo muestra las modalidades más comunes, ordenadas según el tiempo que tiene cada jugador para aprovechar una partida.
Y si con todo lo que hay para probar online todavía te quedan ganas de más, siempre se puede salir de lo clásico. Existe, por ejemplo, el ajedrez para tres jugadores, en tablero hexagonal o circular, donde cada uno tiene que vigilar a dos rivales al mismo tiempo. ¡Imaginate una tarde de fogón con un tablero para tres y un mate que no para de circular! El mundo de los deportes de mente es bastante más ancho de lo que parece.
Qué habilidades se entrenan con los deportes de mente
Jugar con regularidad pone a trabajar zonas del cerebro que usamos todos los días. Los juegos de estrategia y de cartas, entre ellos el poker y el ajedrez, figuran entre las actividades que ayudan a mantener ágil el cerebro con el paso de los años y se asocian con una mejor salud cognitiva.
La estrategia es la habilidad más evidente. En ambos juegos hay que imaginar varias jugadas por delante y elegir un plan, sabiendo que el rival también tiene el suyo. La paciencia llega con la práctica, porque en la mesa y en el tablero muchas veces lo mejor es esperar el momento justo.
La toma de decisiones se entrena todo el tiempo, casi siempre con información incompleta. ¿Qué hacer cuando no se ve todo el panorama? Se evalúa, se elige y se acepta el resultado. De ahí sale también el autocontrol, que se pone a prueba cuando una mala jugada amenaza con arruinar el resto de la partida.
No son los únicos juegos que piden esta clase de entrenamiento. El bridge, las damas, el go y el dominó también exigen atención, memoria y planificación, y hasta el truco, tan nuestro, pone a prueba la lectura del compañero y del rival. Elegir entre tantas opciones es parte de la diversión.
Cara de poker y jaque mate al aburrimiento
Entre el poker y el ajedrez hay mucho más en común de lo que parecía al principio. Los dos piden cabeza fría y ganas de aprender de cada partida. Hoy cualquiera, desde Cholila hasta Comodoro Rivadavia, puede animarse a probarlos, solo es necesaria una conexión a internet estable, un celular y un rato libre.
