Las señales de alarma volvieron a encenderse en los despachos oficiales.
Los primeros datos de la actividad económica correspondientes al mes de septiembre muestran un comportamiento sumamente heterogéneo y dispar entre los principales sectores productivos, encendiendo serias dudas sobre la viabilidad del programa económico. La falta de un rebote generalizado, sumada al desplome en el consumo y el crédito, complica de manera crítica las metas trazadas por el Poder Ejecutivo y amenaza con sumergir al país en una nueva fase de recesión técnica hacia el cierre del año.

Datos dispares: de la construcción y los autos al desplome del crédito
El panorama productivo actual refleja la fuerte dificultad que atraviesa la Argentina para consolidar un sendero de crecimiento genuino tras el duro impacto del 2,9% mensual que se anotó el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del INDEC durante el mes de julio, los sectores clave muestran comportamientos completamente contradictorios:
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Construcción: Aunque los despachos de cemento mostraron leves avances, el índice Construya (que mide la venta de insumos en empresas del sector) se cayó un 0,6% mensual desestacionalizado en septiembre, tras haber registrado un retroceso previo del 3,5% en agosto.
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Sector automotor: Los patentamientos de autos crecieron un 11,4% mensual y las motos subieron un 8,3%. No obstante, la producción nacional en las plantas automotrices avanzó apenas un tímido 0,9%, luego de registrar duras caídas del 3,6% en agosto y del 5,4% en julio.
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Financiamiento y consumo: El crédito privado real cayó un 0,8% mensual, acumulando dos meses consecutivos de contracción. La línea de financiamiento destinada al consumo familiar volvió a caer un 1,6%, tras el derrumbe del 1,9% de agosto.
Proyecciones privadas a la baja y la amenaza de una recesión técnica
La marcada debilidad en los indicadores encendió la cautela entre los principales analistas del mercado. Mientras el Ministerio de Economía proyectó en el proyecto de Presupuesto 2027 un crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) del 3% para todo el año 2026, las consultoras privadas recortaron drásticamente sus estimaciones a la mitad. Por caso, el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) prevé una expansión de apenas el 1,5%, mientras que la consultora Invecq recortó su estimación al mismo guarismo y advirtió que la actividad podría volver a caer en el tercer trimestre (tras el -0,6% del segundo), lo que dejaría a la economía formalmente en recesión técnica.
A su vez, informes de consultoras como Portfolio Personal Inversiones coincidieron en que la incipiente mejora de la industria y la construcción observada en agosto resulta del todo insuficiente para compensar los fuertes retrocesos previos. Factores como un mercado laboral que no genera puestos de trabajo en el sector privado, salarios reales estancados, crédito retraído y tasas de interés reales elevadas continúan poniendo un techo de hierro al consumo y postergando la esperada reactivación nacional.
