Santiago Caputo vinculó la recuperación de Malvinas con la expansión del Islam en Gran Bretaña. Nuevas declaraciones del asesor presidencial Santiago Caputo reavivaron la polémica en torno a la causa Malvinas.
A través de sus redes sociales, el funcionario sostuvo que la República Argentina debe recuperar el archipiélago atlántico ante lo que describió como un proceso de «colonización del Islam» en el Reino Unido, postura que fue replicada y respaldada por el presidente Javier Milei.
El estratega oficialista enfatizó la relevancia geopolítica que adquirirá el Atlántico Sur en las próximas décadas y calificó el reclamo soberano sobre las islas como una bandera de defensa para los valores culturales de todo el mundo occidental.
Escenario judicial en Hamburgo y la postura británica
Las afirmaciones de Caputo coincidieron con la presentación efectuada por la Cancillería argentina ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar, con sede en Hamburgo. A través de este recurso, el Poder Ejecutivo solicitó una medida cautelar urgente para suspender las actividades de exploración y explotación petrolera en la Cuenca Norte de las islas.
Ante esta ofensiva y el avance de iniciativas legislativas argentinas para endurecer sanciones económicas a las empresas hidrocarburíferas en la plataforma continental, la administración del primer ministro británico, Andy Burnham, anticipó que recurrirá a la Ley de Protección de Intereses Comerciales con el fin de blindar a sus compañías.
Fuerte rechazo de las instituciones islámicas locales
Las expresiones del asesor provocaron un inmediato repudio en la comunidad islámica argentina, sumándose a controversias recientes provocadas por otros referentes del espacio libertario.
Desde la Asociación Árabe Argentina Islámica, su presidente Adalberto Assad manifestó el profundo malestar de la colectividad frente a lo que consideró discursos estigmatizantes, remarcando la ofensa que generan este tipo de asociaciones en el ámbito local y religioso.
