El secretario de Ambiente de Chubut, Juan José Rivera, confirmó que las muertes de ejemplares juveniles y adultos responden a causas distintas. En juveniles se detectó una bacteria, mientras que para los adultos se investiga la marea roja. Los resultados de laboratorio demorarán al menos dos semanas.
Ante la preocupación generada por el hallazgo de ejemplares sin vida en las costas de Puerto Madryn y Península Valdés, el Gobierno del Chubut avanza en la investigación científica para esclarecer los motivos detrás del fenómeno. El secretario de Ambiente provincial, Juan José Rivera, confirmó que la hipótesis principal sobre la muerte de las ballenas adultas se orienta a la presencia de toxinas marinas vinculadas con la alimentación, fenómeno asociado habitualmente a la marea roja.
El funcionario provincial llevó tranquilidad a la comunidad al remarcar la naturaleza de los hallazgos y descartar, por el momento, la intervención directa de la actividad humana:
«Son eventos de carácter extraordinario», afirmó Rivera, agregando que hasta la fecha no existen indicios que permitan vincular los fallecimientos con una causa antrópica.
Dos episodios diferenciados: bacteria en juveniles y toxinas en adultos
Durante su intervención, Rivera aclaró que las evaluaciones técnicas permitieron diferenciar claramente dos eventos sanitarios independientes entre la población de ballenas francas australes que visita los golfos Nuevo y San José:
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Caso de ejemplares juveniles: Los estudios patológicos identificaron la presencia de una bacteria del género Erysipelothrix, microorganismo asociado a una afección sistémica grave capaz de comprometer múltiples órganos. Los investigadores buscan determinar las condiciones que favorecieron la virulencia del cuadro durante esta temporada.
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Caso de ejemplares adultos: La causa continúa bajo análisis de laboratorio. La línea central apunta a toxinas derivadas de microalgas, aunque se evalúa paralelamente el estado general de salud y nutrición de los animales.
Respecto de los plazos para obtener certezas sobre los ejemplares adultos, el titular de la cartera ambiental explicó el procedimiento científico en marcha:
“Cuando tengamos el resultado de esas muestras podremos o no confirmar la hipótesis y, si no se confirma, se seguirá trabajando”, sostuvo el funcionario, estimando que los informes definitivos demorarán no menos de 15 días, con entregas parciales a medida que avancen los procesamientos.
Operativo interinstitucional y monitoreo en los golfos
El plan de trabajo de toma de muestras de agua, moluscos bivalvos y tejido animal se desarrolla de forma articulada entre la Red de Fauna Costera, el Plan de Monitoreo Sanitario de la Ballena Franca Austral, organismos del Gobierno provincial y los municipios de Puerto Madryn y Puerto Pirámides.
Las muestras recolectadas en distintos puntos geográficos están siendo derivadas a laboratorios de alta complejidad en la ciudad de Tandil y al Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP) en Mar del Plata. Asimismo, las autoridades ratificaron que el monitoreo general sobre la calidad del agua en el Golfo Nuevo muestra parámetros compatibles con la vida acuática, manteniendo el seguimiento sobre los golfos San José y Nuevo.
