Un duro choque institucional volvió a encender la polémica alrededor del financiamiento universitario y la presencia de estudiantes internacionales en las aulas públicas.
Ante las contundentes declaraciones lanzadas desde la Casa Rosada sobre el impacto económico de los alumnos no nativos, la casa de altos estudios respondió con estadísticas oficiales que echan por tierra los números expuestos por el Ejecutivo y dejan en evidencia profundas inconsistencias en el discurso oficial.
El vicepresidente de la Universidad de Buenos Aires (UBA), Emiliano Yacobitti, salió al cruce de manera tajante tras las afirmaciones del vocero presidencial, Adrián Ravier. El funcionario nacional había aseverado que cerca del 39% de los alumnos en la Facultad de Medicina son extranjeros, argumentando que se gastaban recursos argentinos en formar profesionales que luego regresaban a sus países de origen, por lo que respaldó la idea de cobrarles aranceles.
Números reales: apenas el 6,1% en Medicina y 2,5% en el total general
Para desmantelar la postura del Ejecutivo, la autoridad universitaria difundió los registros estadísticos institucionales del ciclo lectivo 2026. Yacobitti precisó que, sobre una matrícula superior a los 70.000 ingresantes en la UBA, los ciudadanos extranjeros con condición de residencia precaria, transitoria o temporal representan únicamente el 2,5% del total general.
En relación con la Facultad de Ciencias Médicas, la cifra real alcanza solo un 6,1%, distando enormemente del 40% esgrimido desde el Gobierno. El desglose oficial revela que en Odontología el indicador llega al 4,1%, en Ingeniería baja al 2,7%, mientras que en el resto de las facultades no supera el 2%.
Exigencias idiomáticas de nivel nativo y apertura al diálogo
Asimismo, el vicerrector remarcó que la UBA cuenta con normativas de admisión rigurosas para regular el ingreso. Desde 2022 se exige a los aspirantes de países no hispanohablantes la acreditación del nivel C1 de español —tanto en comprensión como en producción oral y escrita—, una exigencia que demanda un dominio lingüístico casi equivalente al de un hablante nativo.
Pese al cruce de cifras y la tensión generada por el tema presupuestario, el directivo concluyó manifestando la predisposición de las autoridades académicas para entablar mesas de trabajo conjuntas con el Gobierno nacional.
