Una jornada de alto voltaje político se vivió en el Congreso de la Nación en medio del feroz contrapunto entre el Ejecutivo nacional y las autoridades de las altas casas de estudio.
Mientras las universidades públicas exigen partidas multimillonarias para garantizar su funcionamiento y la recomposición salarial de docentes y nodocentes, los funcionarios del área educativa salieron al cruce de las críticas, ratificaron la pauta presupuestaria oficial y condicionaron los recursos a una mayor exigencia de transparencia y rendimiento institucional.
Torrendell y Álvarez defendieron el presupuesto ante Diputados
En el marco del debate en la comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados, presidida por Bertie Benegas Lynch, el secretario de Educación Carlos Torrendell expuso junto al subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro «El Galleguito» Álvarez.
La presentación se dio en un clima de marcada tensión por la brecha de financiamiento: mientras el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) exige la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario con una partida de 11 billones de pesos, la propuesta gubernamental prevé destinar 7,3 billones.
Torrendell aseveró que «la autonomía no está en discusión; lo que exigimos es gestión responsable y transparencia», agregando que de cada diez alumnos que ingresan a la universidad pública, menos de dos se reciben en tiempo y forma, con un costo fiscal consolidado estimado en 80 millones de pesos por profesional graduado.
Cruce con la oposición por los fondos y el pedido de reclamos en el recinto
Las definiciones oficiales desataron duras réplicas en la comisión parlamentaria. Por un lado, el diputado Itaí Hagman solicitó que se convoque a representantes del CIN, sindicatos docentes, nodocentes y estudiantes para exponer en el debate del Presupuesto 2027, denunciando el incumplimiento de las leyes vigentes y la pérdida salarial.
A su vez, el legislador Maximiliano Ferraro, de la Coalición Cívica, apuntó fuerte contra el proyecto oficial afirmando que «este presupuesto lo que hace es tratar de sostener un dibujo, que claramente está ocultando un recorte, un ajuste y una sub-ejecución de muchísimas partidas del 2026».
