La reciente derogación de la Ley de Tierras generó una brecha legal de diez días que encendió las alarmas en Chubut. Durante ese periodo, la comercialización de campos con espejos de agua y en zonas de frontera hacia capitales internacionales cobró un impulso inédito en toda la región cordillerana.
El escenario de inestabilidad jurídica se originó tras la suspensión y los vaivenes judiciales en torno al cuerpo normativo nacional. Esta situación permitió que se reactivaran propuestas de venta que anteriormente se encontraban estrictamente prohibidas por exceder los límites de extranjerización o por abarcar recursos hídricos estratégicos para la provincia.
El impacto de la brecha normativa en la Patagonia
Diversos especialistas coinciden en que la ventana temporal abrió la oportunidad para negociaciones exprés sobre terrenos sensibles. Operaciones que contemplan departamentos donde la tierra extranjerizada ya superaba los topes legales volvieron a estar en el centro del debate público y mediático.
Ofertas inmobiliarias en Esquel y la cordillera
En este contexto, la firma Loma Alta Propiedades comenzó a promocionar activamente estancias en Esquel y Río Pico. Las publicaciones, dirigidas de manera directa a inversores internacionales y difundidas tanto en español como en inglés, destacaban atractivos clave como costas de lagos, lagunas y ríos de acceso exclusivo.
Entre los argumentos de venta dirigidos al capital extranjero, la firma enfatizó el valor de la tierra patagónica como un recurso limitado con agua dulce propia y un activo que no se deprecia con el tiempo, instando a los compradores a aprovechar la coyuntura legal.
La situación mantiene en alerta a diversos sectores locales ante la posibilidad de que se hayan concretado traspasos dominiales de áreas sensibles mientras la vigencia de la protección del territorio nacional continúe en revisión.
