La psicóloga Jazmín Vivas Cruz advierte que el agotamiento laboral es una de las principales causas de consulta en adultos y remarca la importancia de prevenir, poner límites y legitimar el descanso.
El burnout laboral, también conocido como síndrome de agotamiento profesional, se presenta cada vez con más frecuencia en las consultas psicológicas de adultos. Así lo señaló la psicóloga Jazmín Vivas Cruz, quien explicó que, incluso cuando el motivo inicial de consulta no es el trabajo, “en algún momento termina apareciendo”.
“Hoy vivimos en un contexto de alta demanda, inmediatez y presión constante. En ese escenario se combinan factores propios de la tarea, características personales y condiciones laborales que, en conjunto, generan efectos negativos en la salud mental”, indicó la especialista.
Riesgos psicosociales: no hay trabajos sin estrés
Vivas Cruz aclaró que no existen profesiones “más estresantes” de manera absoluta, sino riesgos psicosociales asociados a cada tarea. “Cada trabajo tiene su riesgo específico. Algunas personas, por su rol o nivel de exposición, pueden verse más afectadas, pero no es una cuestión aislada de una sola profesión”, explicó. De acuerdo con Canal 12 Web.
Entre los factores que influyen mencionó el contexto laboral, los vínculos en el trabajo, la carga emocional, las exigencias económicas y la dificultad para desconectarse fuera del horario laboral.
Escuchar al cuerpo y conocerse, claves para prevenir el burnout
Una de las principales recomendaciones de la psicóloga es estar atentos a las señales del cuerpo y las emociones. “El cuerpo habla: aparece el cansancio extremo, la dificultad para regular las emociones, el agotamiento. Conocerse a uno mismo es fundamental para saber en qué poner el ojo”, remarcó.
En ese sentido, sostuvo que las personas que tienen dificultades para poner límites deben trabajar especialmente ese aspecto: “Si sé que me cuesta decir que no, tal vez necesito establecer horarios claros, como dejar el celular del trabajo a cierta hora y respetar espacios personales”.
Descanso, límites y autocuidado
Dormir bien, respetar los tiempos de descanso y poder frenar a tiempo son pilares para evitar llegar al agotamiento extremo. “No siempre vamos a poder sostener el mismo ritmo. A veces necesitamos un parate, y eso no significa que sea para siempre. Lo importante es prevenir antes de llegar al burnout”, señaló.
También destacó la importancia de preguntarse qué genera el malestar: si son los vínculos laborales, el rol que se ocupa, el contexto económico o la tarea en sí. “Identificar la causa permite saber cómo abordarla”, explicó.
Un desafío también para la comunidad y los espacios de trabajo
Más allá del trabajo individual, Vivas Cruz subrayó que es necesario un cambio cultural. “La comunidad tiene que empezar a legitimar que no todo es productividad, que el descanso es necesario y que la salud mental en el trabajo importa”, afirmó.
Además, remarcó el rol del liderazgo y la conducción de equipos: “Hoy hay mucha formación en liderazgo, y es clave preguntarnos cuál es nuestro rol y cómo impacta en los demás”.
Por último, destacó el valor de armar redes, dentro y fuera del trabajo: “Compartir lo que nos pasa, quejarnos, reírnos o simplemente hablar de nuestras experiencias laborales también es una forma de cuidado”.




