El gobernador recorrió una escuela de Trelew junto al intendente Gerardo Merino y destacó la iniciativa que detecta problemas de visión en estudiantes y les entrega los lentes en el acto. Un laboratorio móvil equipado permite realizar el estudio y armar los anteojos en minutos.
El plan se extenderá a localidades del interior y la meseta, con el objetivo de «peinar» todo el primer nivel educativo.
El gobernador Ignacio Torres puso en valor este lunes la implementación del programa de salud visual que se desarrolla en distintas escuelas de Chubut y que permite realizar controles oftalmológicos a estudiantes, además de entregar anteojos de manera gratuita a quienes los necesitan. Durante una recorrida, junto al intendente Gerardo Merino, por una institución educativa de Trelew donde se lleva adelante la iniciativa, el mandatario provincial subrayó la importancia del programa para mejorar las condiciones de aprendizaje de los alumnos.

Un programa que crece y llega al interior
«Es un programa que está buenísimo. Ayer incluso me comuniqué para agradecerle a la ministra Pettovello porque queremos ampliar esta iniciativa a todo el interior de la provincia», señaló. El objetivo del programa es detectar problemas de visión que muchas veces pasan desapercibidos tanto para los estudiantes como para sus familias y que pueden generar dificultades en el proceso educativo. El plan contempla primero la realización de diagnósticos visuales y luego, en caso de ser necesario, la entrega inmediata de anteojos.

«Hay muchos chicos que necesitan anteojos y no lo saben, y además es un costo importante para muchas familias. Por eso este programa permite hacer el diagnóstico y resolverlo en el momento», indicó. El Gobernador remarcó que los controles se realizan dentro de las escuelas, lo que facilita el acceso de los estudiantes y evita que muchas familias deban trasladarse a hospitales o centros médicos.
Anteojos en el mismo día: un laboratorio móvil que cambia vidas
Uno de los aspectos más destacados del programa es que los alumnos que requieren corrección visual reciben sus anteojos el mismo día del control. Para ello se instaló un laboratorio dentro de un colectivo equipado especialmente, donde se realizan los estudios y se arman los lentes en pocos minutos. «En el mismo momento se les hace el diagnóstico y, si lo necesitan, se llevan sus anteojos nuevos. Eligen incluso el color del marco y en media hora o cuarenta minutos ya los tienen puestos», explicó Torres. El programa está dirigido principalmente a niños en edad escolar, aunque también participan adolescentes que se acercan a realizarse controles.

Recorrido por toda la provincia y un objetivo claro
La iniciativa forma parte de un operativo que recorrerá distintas localidades del territorio provincial, con especial foco en escuelas del interior y de la meseta. «Esta semana el programa va a estar también en otras localidades como Camarones y la zona sur, y queremos completar una recorrida por toda la provincia llegando también a la meseta», indicó el Gobernador. El objetivo, según explicó, es alcanzar a la mayor cantidad posible de estudiantes del nivel inicial y primario. «La idea es poder ‘peinar’ todo el primer nivel educativo para que todos los chicos tengan acceso a un control visual y a anteojos si los necesitan», agregó.
Una iniciativa que involucra a toda la comunidad educativa
Torres destacó además la participación de docentes y familias en el desarrollo de las jornadas de control visual. «Los padres están contentos, los chicos también y el cuerpo docente colabora para que todo se haga de manera ordenada. Es algo muy necesario», señaló. El mandatario insistió en que la detección temprana de problemas de visión puede marcar una diferencia significativa en el rendimiento escolar. «Ir a la escuela sin ver bien puede generar un trastorno muy importante en el aprendizaje. Muchas veces los chicos ni siquiera saben que necesitan anteojos», afirmó.

Finalmente, Torres adelantó que la intención del Gobierno provincial es darle continuidad al programa para que se realice de manera periódica. «La idea es retomarlo año a año para que desde primer grado todos los chicos tengan acceso a controles visuales y, si lo necesitan, a sus anteojos», concluyó.




