El incendio que afecta al Parque Nacional Los Alerces continúa demandando un enorme esfuerzo técnico y humano
Durante una recorrida con medios, el director nacional de Lucha contra Incendios Forestales, Ariel Amthauer, explicó las dificultades del operativo y las prioridades estratégicas para evitar que el fuego avance hacia zonas críticas, según Diario La Portada.
El acceso al agua, uno de los mayores desafíos
Amthauer remarcó que muchas veces no se dimensiona la complejidad de llevar agua hasta los sectores donde trabajan los brigadistas. “El agua es el agente extintor por excelencia, pero trasladarla en estas condiciones es extremadamente difícil”, explicó.
El armado de cadenas de motobombas en áreas de difícil acceso requiere cálculos de hidráulica, control de presión y caudal, además de una planificación minuciosa. Los jefes de brigada deben evaluar el terreno mientras avanzan, garantizando rutas seguras y diseñando la instalación de equipos sin poner en riesgo al personal.
Rutinas operativas y clima extremo
El funcionario señaló que el objetivo es sostener una rutina de trabajo constante, pese a las condiciones climáticas adversas. Hasta el lunes se esperan jornadas de calor intenso y viento, factores que complican el control del fuego. A partir de la próxima semana podría registrarse un descenso de temperatura que favorecería las tareas.
Sectores prioritarios: Futalaufquen y Bahía Rosales
La mayor concentración de recursos se encuentra en el brazo norte del lago Futalaufquen, un punto clave para evitar que el fuego llegue al Estrecho de los Monstruos y salte hacia el cordón del cerro Dedal, lo que pondría en riesgo a la Villa Futalaufquen.
Otra zona donde se logró avanzar es Bahía Rosales, donde trabajan unas 60 personas con apoyo de helicópteros y herramientas de mano. “Es una buena noticia porque no habíamos podido llegar todavía”, destacó Amthauer.
Un incendio que supera las 20.000 hectáreas
Según los datos preliminares, dentro del Parque Nacional se registran unas 15.000 hectáreas afectadas, mientras que fuera de la jurisdicción se contabilizan más de 8.000 hectáreas. En total, el incendio supera las 20.000 hectáreas, aunque las cifras se ajustarán una vez finalizado el operativo.
Durante la jornada trabajaron seis helicópteros, cuatro aviones hidrantes y un observador aéreo, además de equipos terrestres que lograron mantener sin riesgo los sectores más sensibles, pese a reactivaciones en otras áreas.
Estados del incendio y particularidades del siniestro
En el sector 1B, a la altura del cerro Mogote, Amthauer explicó los distintos estados de un incendio y por qué es tan difícil alcanzar la categoría de “Controlado”. Mientras que un incendio “Contenido” aún puede reactivarse, el estado “Controlado” implica que ya no existe posibilidad de que vuelva a encenderse.
El especialista también detalló que este incendio fue provocado por tormentas eléctricas, un tipo de siniestro especialmente complejo por la cantidad de puntos de ignición que pueden generarse simultáneamente.
El operativo en Los Alerces continúa con un despliegue técnico y humano sin precedentes. La combinación de terreno difícil, clima extremo y zonas estratégicas en riesgo exige un trabajo coordinado y preciso. Mientras los brigadistas avanzan para contener el fuego, la prioridad sigue siendo proteger a las comunidades y evitar que el incendio abra nuevos frentes.




