El jefe de Brigada de la División Incendios de Parques, Alberto Aros, detalló el arduo trabajo que realizan los brigadistas para contener el incendio forestal que afecta al Parque Nacional Los Alerces
Con un equipo reducido en una de las zonas más complejas, avanzan metro a metro para cerrar el perímetro activo del fuego.
Aros tiene a su cargo a 22 de los 77 brigadistas desplegados en el operativo. El trabajo se concentra en una ladera donde deben abrirse paso con herramientas de mano y una línea de agua para alcanzar el borde activo del incendio.
“Estamos a pocos metros de encontrarnos con otro grupo de compañeros. La idea es unirnos para cerrar este sector y avanzar hacia otra zona”, explicó el jefe de brigada,según ámbito.
Esfuerzo físico extremo y logística compleja
El operativo requiere un despliegue técnico intenso: más de 1,5 kilómetros de mangueras, dos motobombas y brigadistas que cargan tramos de cinco kilos cada uno mientras ascienden por terrenos irregulares.
Aros destacó que el trabajo es “muy exigente, pero necesario para garantizar que el fuego no se nos pase”. La planificación es constante y la prioridad es la seguridad del personal, especialmente en zonas con paredones, derrumbes y vegetación antigua altamente combustible.
Aprovechar las primeras horas del día para avanzar
El equipo inicia sus tareas antes del amanecer. “Arrancamos a veces a las 5 para ganarle al fuego cuando baja la temperatura”, señaló Aros. El objetivo es avanzar de forma prolija para evitar retrocesos que obliguen a repetir el trabajo al día siguiente.
Compañerismo y compromiso en el frente de fuego
El jefe de brigada remarcó el valor del trabajo colectivo: “Somos muy compañeros, cada uno ayuda al otro con combustible, agua o comida. Pelear con el fuego es avanzar paso a paso y asegurarnos de que nadie quede en el camino”.
El sector donde operan es considerado prioritario dentro del parque, por lo que el avance de estos equipos resulta clave para contener el incendio.
Mientras el incendio continúa activo en Los Alerces, los brigadistas sostienen un trabajo incansable en condiciones extremas. Su esfuerzo coordinado y la estrategia para cerrar el perímetro del fuego representan un avance fundamental en la lucha contra uno de los siniestros más complejos de la temporada.




