Argentina y EE. UU. negocian deportación de migrantes a nuestro país.
Los gobiernos de Javier Milei y Donald Trump se encuentran en etapas avanzadas de una negociación que podría transformar radicalmente la política migratoria del Cono Sur. Según revelaciones recientes, Washington y Buenos Aires trabajan en un convenio de «tercer país» que permitiría a Estados Unidos deportar a ciudadanos extranjeros de diversas nacionalidades hacia territorio argentino.
Esta medida se enmarca en la agresiva campaña de expulsiones masivas impulsada por la Casa Blanca y el alineamiento ideológico de la administración argentina con las políticas de seguridad y control fronterizo del mandatario republicano.
Un acuerdo estratégico con desafíos logísticos y económicos
La propuesta, que habría sido presentada formalmente por el subsecretario de Política Exterior, Juan Navarro, busca que Argentina reciba a migrantes detenidos en la frontera estadounidense para luego gestionar su repatriación definitiva.
Según KCH, el compromiso asumido por el canciller Pablo Quirno refleja el afán de la Casa Argentada por consolidar su alianza con el norte, incluso cuando persisten dudas internas sobre el costo fiscal del operativo y la falta de infraestructura adecuada para alojar y trasladar a los deportados en un contexto de fuerte ajuste presupuestario nacional.
El giro en la retórica migratoria de Javier Milei
Para Argentina, este acuerdo representa un quiebre histórico en su tradición de puertas abiertas. El presidente Milei ha intensificado su discurso contra la «migración masiva», llegando a calificar como una «invasión» a aquellos que no se adaptan a la cultura local.
«Cuando un migrante no se adapta a tu cultura, entonces es una invasión, propensa a cambiarte la base cultural de un país», sostuvo el mandatario en una entrevista reciente. Este cambio de paradigma se traduce en operativos policiales inéditos en los suburbios de Buenos Aires y un endurecimiento en el acceso a servicios públicos para extranjeros.
Récord de expulsiones y alineamiento regional
La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, destacó recientemente que en los últimos dos meses se alcanzó un «récord histórico» con 5.000 inmigrantes que fueron «expulsados, inadmitidos, capturados y extraditados». De concretarse el pacto con Trump, Argentina se sumaría a naciones como Paraguay y Ecuador en la lista de aliados sudamericanos que colaboran con el plan de deportaciones masivas de Washington.
Mientras tanto, el gobierno argentino evalúa el posible impacto en la opinión pública de una medida que ubica al país a miles de kilómetros de la crisis fronteriza original, pero en el centro de la estrategia geopolítica estadounidense.




