En medio de la crisis por los incendios en la Patagonia, la política nacional mantiene su dinámica.
Este jueves, en la Casa de Salta, el ministro del Interior, Diego Santilli, mantuvo una reunión clave con los gobernadores Gustavo Sáenz (Salta), Osvaldo Jaldo (Tucumán) y Raúl Jalil (Catamarca), tres referentes del bloque dialoguista, para negociar el apoyo a la reforma laboral que el Gobierno Nacional impulsa para las sesiones extraordinarias de febrero. Sin embargo, sobre la mesa también estuvo el urgente reclamo de las provincias por la declaración de la Emergencia Ígnea Nacional. Según Noticias Argentinas (NA).
Según trascendió, la conversación fue de «intercambio de prioridades». Mientras Santilli presentaba los proyectos oficiales –la reforma laboral, la Ley de Glaciares, el acuerdo con el Mercosur y la Ley Penal Juvenil–, los mandatarios provinciales hicieron «causa común» para exigir la inclusión de la Emergencia Ígnea en el temario parlamentario, una herramienta que les permitiría acceder a recursos extraordinarios para combatir los incendios. Santilli afirmó que la reunión fue «positiva» y reiteró que el Gobierno definirá sobre la Emergencia Ígnea «en las próximas horas».
Un «aggiornamiento» necesario: el respaldo condicionado a la reforma laboral
El encuentro dejó en claro que el apoyo de los gobernadores a la reforma laboral –una de las banderas principales del presidente Javier Milei– no será automático, sino que forma parte de una negociación más amplia. Santilli se mostró «optimista» sobre la aprobación del proyecto y ya suma el respaldo de al menos ocho mandatarios: Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Alfredo Cornejo (Mendoza), Leandro Zdero (Chaco), Gustavo Sáenz, Marcelo Orrego (San Juan), Rolando Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilneck (Río Negro) e Ignacio Torres (Chubut).
Por su parte, Sáenz, anfitrión del encuentro, se mostró conforme y respaldó el espíritu de la reforma, aunque con un tono pragmático. «Tenemos que modernizar una ley que es viejísima y aggiornarla a estos tiempos», expresó el gobernador salteño. Sus palabras reflejan la postura de un sector del peronismo que, sin adherir al paquete completo de medidas libertarias, ve la necesidad de actualizar la legislación laboral, pero espera contrapartidas concretas del Gobierno central, especialmente en materia de asistencia fiscal para las provincias.
La pulseada por la Emergencia Ígnea: entre el diálogo y la presión
Más allá de la reforma laboral, el reclamo unificado por la Emergencia Ígnea fue el tema de mayor peso político en la reunión. Los gobernadores, incluidos Sáenz, Jaldo y Jalil –cuyas provincias no están afectadas por los incendios–, elevaron conjuntamente el pedido que ya habían hecho los mandatarios patagónicos: Ignacio Torres (Chubut), Sergio Ziliotto (La Pampa), Rolando Figueroa (Neuquén), Alberto Weretilneck (Río Negro), Claudio Vidal (Santa Cruz) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego).
Esta ampliación del frente de presión parece haber surtido efecto. Tras el encuentro, Santilli ratificó el cronograma anunciado horas antes: la decisión sobre la Emergencia Ígnea se tomará «en las próximas horas» junto con el gabinete del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. El Gobierno evalúa dos vías: prorrogar por decreto la ley vigente o incorporarla formalmente al temario de las sesiones extraordinarias, opción que daría mayor respaldo político pero implicaría un debate parlamentario.
La reunión en Salta demostró que, en un año electoral complejo, la negociación política es una moneda de dos caras. Mientras el Gobierno necesita los votos de los gobernadores para sus reformas estructurales, las provincias –más allá de su signo político– utilizan ese capital de apoyo como moneda de cambio para exigir respuestas urgentes a crisis concretas, como la ambiental del sur. El ministro Santilli continuará su ronda de contactos este viernes en Corrientes con el gobernador Juan Pablo Valdés, en busca de ampliar la base de consenso para una agenda legislativa que promete ser intensa y definitoria.




