Incendio en Los Alerces: logran importantes avances en la contención.
La lucha contra el fuego en el Parque Nacional Los Alerces ha entrado en una fase operativa clave gracias a una ventana de condiciones meteorológicas favorables. Tras semanas de extrema complejidad, el descenso de la temperatura y la disminución en la intensidad del viento permitieron que las cuadrillas terrestres y los medios aéreos trabajaran con una efectividad que no se había logrado desde el inicio del siniestro.
El objetivo actual es consolidar las líneas de defensa y avanzar sobre los sectores más críticos antes de que el pronóstico anuncie el regreso de las ráfagas de viento.
Avances estratégicos y tareas de enfriamiento
El operativo ha logrado estabilizar varios perímetros donde anteriormente el avance del fuego era errático y peligroso. Según La Opinión Austral, el alivio meteorológico de las últimas jornadas fue fundamental para que los brigadistas pudieran realizar trabajos de «ataque directo» y enfriamiento de puntos calientes que amenazaban con reactivarse.
Estas tareas, aunque menos visibles, son las que garantizan que el fuego no vuelva a propagarse hacia zonas de bosque nativo que aún permanecen a salvo, permitiendo un respiro emocional para los combatientes exhaustos.
Despliegue de medios aéreos y personal en terreno
La coordinación entre el Servicio Nacional de Manejo del Fuego y las brigadas provinciales ha permitido un despliegue sin precedentes. Helicópteros con helibaldes y aviones hidrantes han operado de manera incesante para apoyar el trabajo de los cientos de hombres y mujeres que se encuentran en la línea de fuego.
Los especialistas destacan que la clave de estos días ha sido la posibilidad de acceder a sectores de topografía difícil donde la visibilidad, antes reducida por el humo denso, ahora permite maniobras aéreas de precisión para mojar el combustible seco y frenar el avance de las llamas.
Un escenario que demanda cautela y vigilancia
A pesar de los logros recientes, las autoridades de Protección Civil advierten que el incendio sigue activo y requiere una vigilancia permanente. Se están reforzando las fajas cortafuego en las áreas de interfase para proteger viviendas y estructuras ante cualquier cambio repentino del clima.
La esperanza de los equipos de emergencia radica en que las lluvias pronosticadas para el fin de semana terminen de humectar el terreno, permitiendo declarar finalmente el control de los focos que aún preocupan a la comunidad cordillerana.




