Taccetta exige fondos tras decreto de Emergencia Ígnea Nacional.
La crisis ambiental que azota a la Patagonia ha forzado una respuesta política de alto nivel. Tras el reclamo conjunto de los gobernadores de la región, el Gobierno nacional oficializó la declaración de la Emergencia Ígnea a través de un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU).
Esta medida busca destrabar procesos administrativos y garantizar el flujo de recursos hacia las zonas devastadas por las llamas en Chubut y provincias vecinas. Sin embargo, para el intendente de Esquel, Matías Taccetta, el decreto es solo el primer paso de una reparación que debe ser integral y sostenida en el tiempo.
Un reclamo patagónico para agilizar la asistencia
La declaración de emergencia no fue una concesión espontánea, sino el resultado de una fuerte presión ejercida por el gobernador Ignacio Torres y sus pares de la región. El objetivo es dotar al Estado de herramientas excepcionales para mejorar la capacidad de respuesta logística y técnica.
Según EQS Notas, esta normativa permitirá una coordinación interjurisdiccional mucho más ágil, facilitando la llegada de brigadistas y equipamiento a las zonas donde el fuego no da tregua.
Taccetta fue contundente respecto a la demora en esta resolución oficial. “Lamentablemente se tuvo que hacer ese pedido de manera formal y el acompañamiento de cada uno de los intendentes afectados por el incendio para que nos escuchen desde el Gobierno nacional. Pasaron varios días de fuego”, expresó el jefe comunal, evidenciando el malestar por los tiempos de la burocracia centralista frente a la urgencia del territorio.
El «día después» y la reconstrucción productiva
Para el intendente de Esquel, la preocupación central radica en que los fondos no se limiten únicamente al combate directo de los focos ígneos, sino que contemplen la remediación de los daños sociales y económicos. “Bienvenido sea que se declare la emergencia ígnea a través de un decreto y que se dispongan los fondos necesarios, no solamente para hacer frente a todos los gastos ante cada emergencia, sino también para el trabajo del después”, sostuvo Taccetta.
El mandatario local advirtió que el impacto real se sentirá con fuerza una vez que el humo se disipe. “Cuando se acaba el fuego empiezan otros problemas. La asistencia de los vecinos que han perdido no solamente las viviendas, sino también su ganado, su producción, sus campos. Es un trabajo que se tiene que hacer muy cercano a la población”, indicó, subrayando la necesidad de un Estado presente en la etapa de reconstrucción de las economías familiares afectadas.
Alerta en Alto Río Percy y prevención comunitaria
En cuanto a los sectores críticos, la zona de Alto Río Percy permanece bajo estricta vigilancia debido a su proximidad con el Parque Nacional Los Alerces. Taccetta aseguró que el municipio mantiene un contacto directo y honesto con los pobladores:
“La semana pasada ya estábamos trabajando junto a la gente del Percy, llevándoles la información. Un mensaje sincero en cuanto al comportamiento del fuego”.
Además, destacó que la preparación no ha sido improvisada, mencionando que se han realizado cortafuegos, instalación de cisternas y simulacros previos. “El Percy es la población más cercana al Parque Nacional y por eso atendemos cada una de las demandas de los vecinos”, concluyó. La expectativa ahora se centra en que la ayuda económica prometida por Nación llegue efectivamente a las manos de quienes combaten el fuego y de aquellos que han visto su patrimonio reducido a cenizas.




