Gripe H3N2: Argentina adelanta vacunación por la nueva variante K.
Ante la inminente llegada de los meses de mayor riesgo, el Gobierno Nacional ha tomado una determinación clave para la salud pública. El Ministerio de Salud de la Nación confirmó el inicio anticipado de la Campaña Antigripal 2026, una medida estratégica que busca mitigar el impacto de la influenza y, específicamente, frenar la propagación de una cepa que genera preocupación en el hemisferio norte.
El despliegue logístico ya se encuentra operativo con el envío de las primeras partidas de dosis a todo el territorio nacional. Según La Nación, esta decisión de adelantar el cronograma habitual responde a la necesidad de blindar el sistema sanitario frente al subclado K de la influenza H3N2, una variante que ha demostrado una capacidad de contagio superior en Europa y Estados Unidos.
Esquemas de vacunación: ¿Quiénes deben recibir la dosis?
La cartera sanitaria detalló minuciosamente el protocolo de inmunización según el grupo poblacional. En esta primera etapa, que contempla el arribo de casi 800.000 dosis a las 24 jurisdicciones del país, se dará prioridad a los sectores más vulnerables y al personal esencial:
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Bebés de 6 a 24 meses: Requieren dos dosis, con un intervalo mínimo de 4 semanas entre cada una (salvo que ya hayan completado el esquema de dos dosis en años anteriores, en cuyo caso reciben una).
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Personas de 2 a 64 años con factores de riesgo: Deben recibir una dosis anual presentando documentación que acredite su patología preexistente.
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Mayores de 65 años: Una dosis anual, sin necesidad de orden médica previa.
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Embarazadas y Puérperas: Las gestantes pueden vacunarse en cualquier mes del embarazo. Las puérperas deben hacerlo hasta 10 días después del parto si no la recibieron durante la gestación.
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Personal de Salud y Estratégico: Una dosis anual para trabajadores sanitarios y fuerzas de seguridad que mantienen funciones esenciales del Estado.
El avance del subclado K y la influenza H3N2
La influenza H3N2 es un virus respiratorio con una alta tasa de transmisión que puede derivar en cuadros graves. La variante actual, identificada bajo el subclado K (o reporte J.2.4.1), es una mutación reciente que ya se está expandiendo en Argentina. Si bien la circulación de virus respiratorios suele alcanzar su pico entre abril y julio, la vigilancia epidemiológica detectó un inicio cada vez más precoz de estos brotes.
Históricamente, la vacunación comenzaba en abril, pero la agresividad del subclado K obligó a las autoridades a ganar tiempo. El objetivo es que la población de riesgo genere anticuerpos antes de que la curva de contagios ascienda bruscamente. De esta manera, se busca reducir las internaciones y evitar el colapso de las guardias médicas ante un virus que, en otros países, ha sostenido niveles de transmisibilidad extremadamente altos.
La vacunación oportuna es la herramienta principal para atenuar las complicaciones de esta cepa y asegurar que la transición hacia el invierno sea lo más segura posible para todos los ciudadanos.




