El sur del país se convirtió en el epicentro de una de las manifestaciones de fervor popular más significativas de la historia reciente de la música nacional. Un frío patagónico imponente enmarcó lo que ya se consolidó como uno de los hitos más trascendentes en la historia del rock nacional en el sur argentino.
Este sábado, el Predio Ferial de Comodoro Rivadavia se transformó en el epicentro de un ritual que conjugó rock, cánticos, pogo y banderas, donde miles de almas se congregaron para despedir a Carlos «Indio» Solari. El show de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado dejó de ser una fecha convencional de gira para convertirse en el funeral público, eléctrico y popular del mayor mito de la música argentina, tras conocerse su fallecimiento el pasado viernes a los 77 años.
La noticia de la muerte del cantante impactó de lleno en los músicos apenas unas horas después de haber aterrizado en suelo chubutense. En medio de la conmoción generalizada y un profundo dolor, los integrantes de la banda mantuvieron conversaciones con la familia del artista antes de definir la continuidad del show. Con una enorme responsabilidad a cuestas, resolvieron llevarlo adelante, conscientes de la expectativa generada y del esfuerzo de quienes viajaron desde distintos puntos del país para estar presentes en la provincia de Chubut.
El inicio de una noche cargada de lágrimas y mística ricotera
Bajo el tinglado del Predio Ferial, la atmósfera combinaba el duelo colectivo con la celebración de una obra eterna. A las 21.31, una imagen del Indio Solari apareció en la pantalla principal, desatando una ovación ensordecesora de las más de 7.000 personas que colmaban el predio.
Apenas un minuto después, a las 21.32, los nueve integrantes de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado se presentaron ante el público, abrazados y visiblemente conmovidos. Sin mediar palabras hacia la multitud, tomaron posiciones en sus respectivos instrumentos y dieron inicio al concierto con “Pedía siempre temas en la radio”, seguida inmediatamente por “Un ángel para tu soledad”, dos piezas emblemáticas del repertorio ricotero.
Durante los primeros minutos del espectáculo, la emoción dominó de forma absoluta tanto a los músicos como a los espectadores. Gaspar Benegas, Baltasar Comotto, Déborah Dixon, Luciana Palacios, Pablo Sbaraglia, Fernando Nalé, Ramiro López Naguil, Sergio Colombo y Miguel Ángel Tallarita no pudieron contener las lágrimas mientras la multitud coreaba “Olé, olé, olé, Indio, Indio”. En el fondo del escenario, la pantalla gigante mostraba una postal del homenajeado, reforzando el clima de despedida y gratitud de una audiencia que no paraba de cantar.
Modificaciones en la doble fecha y un alcance global por streaming
Originalmente, la producción del evento había previsto una doble función en Comodoro Rivadavia, programada para los días 6 y 7 de junio. Sin embargo, el repentino deceso de Solari obligó a reestructurar los planes y concentrar toda la energía en una única presentación histórica. La magnitud de la convocatoria presencial en la Patagonia se multiplicó exponencialmente de manera virtual a través de la transmisión en vivo por YouTube, permitiendo que cientos de miles de personas siguieran el homenaje a la distancia desde diversos puntos de Latinoamérica.
Entre el público presente se replicaba una de las máximas más célebres del líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota:
“Si no hay amor, que no haya nada”, aconsejó Solari y sus seguidores hoy mostraron lo que es el amor, sintetizando el espíritu de una comunidad de fieles que transformó las lágrimas en el pogo más grande del sur argentino. Los Fundamentalistas dieron un show cargado de emociones y el clamor de una voz popular: “El Indio está presente”.
El legado de una banda nacida para hacer historia
Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado fueron formados por el propio Indio Solari tras la disolución de Los Redondos, debutando formalmente en los escenarios en el año 2005, en el Estadio Único de La Plata. A partir de allí, los músicos recorrieron el país llevando su misa ricotera con el Indio al frente hasta el multitudinario concierto de Olavarría en marzo de 2017.
Aquella caótica noche de Buenos Aires significó la última vez del cantante sobre un escenario de manera física, aunque debido a su enfermedad y su posterior retiro de las tablas, no quiso perderse la fiesta y siguió acompañando a su banda en modo holograma durante las giras subsiguientes. La noche del sábado en Comodoro Rivadavia cerró una era dorada para la cultura popular argentina, confirmando que la Patagonia fue el último e inolvidable refugio de su lírica.
