Preocupación en Esquel: la crisis hídrica persiste y la laguna Willimanco no se recupera.
A pesar de haber finalizado la temporada estival, la situación hídrica en Esquel mantiene en alerta a las autoridades locales. Desde la Cooperativa 16 de Octubre informaron que las lluvias registradas durante abril y mayo fueron significativamente inferiores a los promedios históricos, lo que ha impedido que las fuentes de abastecimiento de agua potable alcancen los niveles necesarios para afrontar el futuro con tranquilidad.
La alarmante situación de la laguna Willimanco
El gerente de Servicios Sanitarios de la cooperativa, Mauricio Mateos, graficó la severidad de la sequía al hacer referencia a la laguna Willimanco. Según explicó, durante el verano el espejo de agua retrocedió cerca de 35 metros en sentido horizontal.
Si bien con la llegada del otoño se ha registrado una leve recuperación, el nivel actual se mantiene entre 23 y 24 metros por debajo de los parámetros normales para esta época del año. Del mismo modo, el arroyo Esquel presenta caudales muy reducidos, lejos de los registros habituales para un inicio de invierno.
El riesgo de un invierno con altas temperaturas
Aunque actualmente la demanda de agua es baja debido a la ausencia de riego y al menor consumo estacional, la cooperativa advierte sobre un panorama complejo para el próximo verano. Los pronósticos meteorológicos sugieren que, bajo la influencia del fenómeno de El Niño, el invierno traerá mayores precipitaciones, pero con temperaturas superiores a la media.
Esta combinación representa una amenaza, ya que si las lluvias no se presentan en forma de nieve en las altas cumbres, no se podrá garantizar la reserva de agua necesaria para alimentar los cursos durante los meses de calor. La falta de obras de almacenamiento, como diques o embalses, deja al sistema local altamente vulnerable a un deshielo prematuro o insuficiente.
Medidas preventivas y concientización
Ante este escenario, la Cooperativa 16 de Octubre ha puesto en marcha un plan de contingencia para fortalecer el suministro antes de que comience la próxima temporada estival. Entre las acciones prioritarias se encuentra la ejecución de tres nuevas perforaciones subterráneas en puntos estratégicos de la ciudad, con el fin de incrementar el caudal disponible.
Paralelamente, la entidad continúa con el despliegue del programa de micromedición domiciliaria, instalando aproximadamente 200 medidores por mes. El objetivo central de esta política es que los vecinos tomen conciencia sobre sus niveles de consumo y fomenten un uso responsable del recurso. «La idea es que la gente empiece a conocer realmente cuánto consume y cuide más el agua», concluyó Mateos, apelando a la colaboración ciudadana para evitar restricciones severas durante el verano.
