Un reciente informe del Banco Central reveló una situación crítica para la economía de los hogares en la Patagonia
Chubut se posiciona entre los cuatro distritos con mayor endeudamiento bancario por habitante del país, alcanzando una cifra de $621.389 por persona. Este fenómeno, que solo es superado por la Capital Federal, Tierra del Fuego y Santa Cruz, desnuda una realidad preocupante: el uso del plástico dejó de ser una herramienta para consumos extraordinarios y se transformó en un mecanismo de supervivencia para cubrir el costo de vida diario.
El crédito como una extensión del salario familiar
La dinámica económica en la región muestra que las familias recurren al financiamiento para pagar gastos corrientes, como alimentos y servicios básicos. Según expertos, esta tendencia se explica por el alto costo de vida en la Patagonia, que empuja a los usuarios a realizar el «pago mínimo». Esta práctica, aunque evita la mora inmediata, genera una «bola de nieve» de intereses que hoy se ubican con costos financieros totales que pueden superar el 150%.
La morosidad en el sistema bancario ya trepó al 9%, triplicando los valores de hace un año. El escenario es aún más complejo en las billeteras virtuales, donde uno de cada cuatro usuarios ha dejado de cumplir con sus obligaciones. En este contexto, el crédito ya no funciona como una inversión, sino como un parche para sostener el consumo básico frente a salarios que pierden terreno ante la inflación.
Buscan alivio legislativo para deudores y empleados públicos
Ante la gravedad del diagnóstico, se presentó en la Legislatura provincial un proyecto que busca crear un fondo destinado a subsidiar tasas de interés. La iniciativa, impulsada por la diputada Norma Arbilla, apunta principalmente a los agentes públicos y clientes del Banco del Chubut. El objetivo es permitir que los deudores cancelen sus pasivos de tarjetas de crédito —caracterizados por tasas usurarias— y los unifiquen en un solo préstamo con condiciones más previsibles y plazos extendidos.
Este esquema de «limpieza de deuda» pretende reemplazar obligaciones de corto plazo y alto costo por financiamientos ordenados. El proyecto también contempla la posibilidad de firmar convenios con otras entidades bancarias para ampliar el abanico de beneficiarios. Mientras tanto, el Banco del Chubut ya inició planes preventivos de refinanciación con meses de gracia para evitar que la incobrabilidad siga escalando y termine en instancias legales.




