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Luego que la Cámara de Apelaciones de Comodoro Rivadavia diera lugar al recurso de una firma del sector eólico para no abonar la tasa conocida como “Impuesto al viento”, el intendente de Puerto Madryn, Gustavo Sastre, advirtió que “deberán pagarla”.

“Se trata de un fallo parcial sobre una parte de la tasa que dispuso el Municipio, no ese denominado impuesto al viento que quisieron vender en los medios nacionales”.

En diálogo con Radio Chubut, Sastre señaló que dicha denominación fue parte de la estrategia de las empresas vinculadas al sector eólico y que “la tasa se le cobra como a cualquier comerciante de barrio”.

“Aquellas empresas dentro del ejido de Madryn y que el municipio verifica lo van a tener que pagar, más allá de los vericuetos en la Justicia para evadir esta tasa municipal”, ratificó el intendente.

En ese marco, Sastre remarcó que, al no haber tributado la tasa desde la puesta en vigencia del cobro, las compañías estarían generando una abultada deuda.

Expresó que “lo único que van a hacer es acumular deuda. No lo están pagando, pese a que algunas empresas se pusieron en contacto para poder pagarlo y otras han elegido la vía legal y tienen todo su derecho”.

Los endeudamientos acumulados por la actual gestión de gobierno de Chubut siguen generando una pesada carga para las cuentas de la provincia. Solamente a lo largo de este mes de abril se deberán enfrentar cinco vencimientos millonarios, y ese impacto se traduce en menores fondos disponibles para el pago de salarios y gastos mensuales del Estado.

En abril Chubut deberá cancelar cinco pagos de deuda -tomada en pesos y en dólares- que le insumirán sumas millonarias con las que no podrá contar el Estado provincial para afrontar sus gastos del mes.

Para afrontar los tres de los vencimientos que comenzaron a partir del 15 de febrero el gobierno provincial deberá desembolsar 642 millones de pesos para cancelar emisiones en pesos colocadas en el mercado financiero. Además, se sumarán los intereses que rondarán entre 42 y 50% (La tasa BADLAR del 42% en la actualidad; aunque algunos títulos tendrán un 8% adicional) que representarán cerca de 300 millones de pesos extra. Dichas cancelaciones rondarán los 910 millones de pesos.

También se sumarán los vencimientos del primer servicio de renta de la Letra del Tesoro Serie 80, que cuenta con la tasa más elevada de las últimas emisiones (BADLAR + 8%).

También tendrá que enfrentar el costosísimo nuevo pago por el BOCADE/PUL 26 -bono de 650 millones de dólares emitido por Mario Das Neves y renegociado por la actual administración- por el que se abonará el vigésimo tercer vencimiento del capital y la séptima de los intereses (7,75% en dólares).

Abril, otro mes cruel

Desde el 15 de abril y hasta finales de mes Chubut deberá desembolsar más de 1.000 millones de pesos por los títulos emitidos en moneda nacional; a los que se agregarán otros 20 millones de dólares por la cuota de capital y de intereses del BOCADE; que representarán cerca de 2.200 millones de pesos en función del actual tipo de cambio oficial.

En la suma total, Chubut terminará abonando solamente en abril una suma que rondará los 3.200 millones de pesos para cancelar vencimientos de deuda emitida o renegociada en la actual gestión de gobierno.

Letras del Tesoro Serie 80 a 365 días (BUD22)

Emisión: 15/12/2021

V.N emisión: $ 1.750.000.000,00

Vencimiento título: 15/12/2022

Intereses: Tasa BADLAR + 8% N.A, pagaderos en 5 cuotas bimestrales.

Amortización: 3 pagos bimestrales, iniciando el 15/08/2022.

Próximo pago: 1º servicio de renta. 15/04/2022

Letras del Tesoro Serie 83, Clase 1 a 37 días (BU4A2)

Emisión: 16/03/2022

V.N emisión: $ 225.000.000,00

Vencimiento título: 22/04/2022

Intereses: Tasa Dual. Pago al vencimiento

Amortización: Cuota única al vencimiento

Próximo pago: 1º servicio de renta y 1º de amortización. 22/04/2022

Letras del Tesoro Serie 78 – Clase 2 a 182 días (BUA22)

Emisión: 21/10/2021

V.N emisión: $ 390.000.000,00

Vencimiento título: 22/04/2022

Intereses: Tasa Dual. Pago al vencimiento.

Amortización: Cuota única al vencimiento

Próximo pago: 1º servicio de renta y 1º de amortización. 22/04/2022

Letras del Tesoro Serie 81 – Clase 2 a 128 días (BU2A2)

Emisión: 15/12/2021

V.N emisión: $ 27.010.000,00

Vencimiento título: 22/04/2022

Intereses: Tasa Dual. Pago al vencimiento.

Amortización: Cuota única al vencimiento

Próximo pago: 1º servicio de renta y 1º de amortización. 22/04/2022

Títulos de Deuda step up – Reestructurados (PUL26)

Emisión: 26/07/2016 – Reestructurado en diciembre 2020

V.N emisión: USD 650.000.000,00

Vencimiento título: 26/07/2030

Intereses: step up – 7,24% del 26/10/2020 al 26/10/2021; 7,75% del 27/10/2021 al vencimiento. Pagos trimestrales

Amortización: 40 cuotas trimestrales iguales

Último pago: 22º servicio de renta y 6º de amortización. 26/01/2022

Total abonado: USD 21.729.635,00.

Próximo pago: 23º servicio de renta y 7º de amortización. 26/04/2022

La voluminosa deuda acumulada sigue siendo uno de principales focos críticos en la complicada situación económica-financiera de Chubut. Durante el tercer trimestre del año pasado el endeudamiento provincial ascendió a más de 98 mil millones de pesos; del cual 73% estaba colocado en dólares. Ese enorme monto de endeudamiento es el más alto de la historia de la provincia. Además, si se considera la deuda flotante -que incluye atrasos con empleados públicos y proveedores- la cifra llegaría a $120 mil millones.

A pesar de la falta de información oficial del gobierno chubutense, los datos de la Dirección Nacional de Asuntos Provinciales -que depende del Ministerio de Economía de Nación- revelaron que en el tercer trimestre de 2021 la deuda de Chubut ascendió a más de 98 mil millones de pesos. Si se considera la deuda flotante, la cifra ascendería a los 120 mil millones.

Ese enorme volumen de endeudamiento provincial es el más elevado en la historia de Chubut y superó inclusive al récord que se había alcanzado en el cuarto trimestre de 2020.

La deuda de Chubut ascendió, al finalizar el tercer trimestre del 2021, los 98.605 millones de pesos. Allí se conjuga mayoritariamente el endeudamiento en pesos con el Estado nacional, la tomada con el Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial y la colocada minoritariamente en el mercado financiero privado. También toma especial relevancia la deuda en dólares que emitió la provincia, que representa el 72,7% del total.

Esos tres tercios de la deuda colocada en moneda extranjera son los que van creciendo al mismo ritmo en que se viene devaluando el peso, lo que provoca que el volumen acumulado se dispare en perjuicio de las arcas chubutenses.

Entre el segundo y tercer trimestre del año pasado la deuda chubutense aumentó en 8.500 millones de pesos, afectada por la depreciación del peso y el aumento del dólar que impacta en una importante porción del endeudamiento provincial.

El pico de endeudamiento

Los $98.605 millones de pesos en deuda, sin considerar el endeudamiento flotante, fue contabilizada hasta septiembre del 2021 y representa el mayor nivel de los últimos años. Anteriormente, el punto más elevado se había alcanzado en el primer trimestre del año pasado con $92.866 millones.

Hasta septiembre pasado la deuda emitida en dólares representaba 67.685 millones de pesos en bonos con vencimientos en billete estadounidense y otros 3.963 millones de pesos de deuda colocada en moneda extranjera con organismos internacionales.

De manera directa con el Gobierno nacional la deuda ascendió a los 1.942 millones de pesos; pero con el Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial (FFDP) el endeudamiento se había disparado a $21.514 millones.

Según las normativas de origen, el FFDP fue creado en 1995 -tras el proceso de privatización nacional- con «el objetivo de prestar apoyo a las reformas del sector público provincial argentino y de promover el desarrollo económico de las provincias».

Para Chubut se ha convertido en la segunda fuente de financiamiento detrás de la emisión de deuda en dólares.

La deuda flotante

A los más de 98 mil millones de pesos de deuda provincial se le deben acoplar alrededor de 20 mil millones de deuda flotante, que incluye atrasos con empleados públicos y proveedores.

Este dato no pudo ser constatado con fuentes directas de Rawson porque el Gobierno provincial sigue sin reestablecer el servicio de información pública en las páginas oficiales, que se interrumpió luego de los incendios producidos en diciembre durante las manifestaciones que derrumbaron la ley de zonificación minera.

A pesar de no poder obtenerse el monto preciso, los 20 mil millones estimados son menores a los que se contabilizaban en los trimestres anteriores; ya que hasta junio había sido de 21.154 millones de pesos y hasta marzo de 23.598 millones.

Una porción importante de esa deuda flotante estaba compuesta por el atraso en los pagos de los salarios y la cláusula gatillo que el gobierno había firmado con los trabajadores estatales -10.907 millones de pesos-; mientras que el resto correspondía a los recursos tomados del Fondo Unificado de Cuentas Oficiales (FUCO) -8.594 millones de pesos-.

Los fondos del FUCO supuestamente son «inamovibles» -salvo autorización del Banco Central- porque funcionan como «garantía» de los descubiertos que tienen las cuentas públicas de Chubut.

Es posible que en el último trimestre de 2021 la deuda flotante haya descendido como producto de la cancelación de buena parte del atraso salarial que el Estado provincial mantenía con los empleados públicos y que fue achicando en el final del año. Sin embargo, hasta el momento no existe información oficial que lo certifique.

El pasado 18 de noviembre, cuatro días después de las elecciones legislativas en las que el oficialismo quedó en el cuarto lugar, la gestión de Mariano Arcioni endeudó a Chubut en otros 12.316 millones de pesos. Otra vez volvió a tomar deuda en dólares por 111 millones y además sumó tres nuevos préstamos en pesos por 1.132 millones. Este nuevo endeudamiento en dólares explotará con sus vencimientos apenas se inicie la próxima gestión provincial.

El endeudamiento parece ser la única opción válida para la actual gestión provincial y por eso nuevamente emitió deuda en pesos y en dólares, la que en su gran mayoría sería destinada a pagar otras cancelaciones anteriores.

Con la autorización de las Resoluciones 321 y 341 del Ministerio de Economía que con conduce Oscar Antonena, Chubut colocó en el mercado financiero deuda por 111.398.874 dólares y se hizo de fondos frescos para su gestión por 11.184 millones de pesos al tipo de cambio oficial.

El título emitido ayer 18 de noviembre lleva el nombre de TIDECH 2021 y será pagadero por los próximos casi seis años.

Los intereses serán trimestrales y comenzarán a vencer a partir de febrero del año que viene y se extenderán hasta la cancelación del bono que se producirá en noviembre de 2027. El TIDECH fue acordado con una altísima tasa de interés en dólares que asciende al 7,5% -el doble de tasa que en los bonos anteriores- y los pagos han sido garantizados exclusivamente con los ingresos por Coparticipación Federal de Impuestos.

El capital se abonará en cuotas trimestrales hasta noviembre de 2027, pero la curiosidad es que la primera cuota se abonará después del mes número 27 y eso significa que el primer vencimiento de la amortización recaerá sobre el inicio de la próxima gestión de gobierno.

Esto significa que por el capital la actual gestión no pagará un solo dólar y sólo se ira haciendo cargo de los pagos de los intereses que también serán trimestrales, mientras que a partir de febrero de 2024 y cuando se cumpla el mes vigésimo séptimo mes de plazo de gracia el próximo gobierno deberá comenzar a pagar los vencimientos de la amortización y por casi cinco años hasta noviembre de 2027.

Cuando el nuevo gobernador cumpla los primeros tres meses en el cargo tendrá que afrontar la primera cancelación del TIDECH 2021 que demandará un pago de casi 7 millones de dólares pagaderos en pesos al tipo de cambio oficial que haya en ese momento.

Junto a este nuevo bono emitido en dólares también se colocaron ayer tres Letras del Tesoro de la Serie 79 por un total de 1.132 millones de pesos.

El nuevo endeudamiento es el sexto que la gestión de Mariano Arcioni emitió desde octubre del 2020 y en apenas un año sumó casi 222 millones de dólares de nueva deuda en moneda extranjera.

El presidente Alberto Fernández afirmó este sábado que la deuda externa que «heredó» del gobierno de Mauricio Macri con el Fondo Monetario Internacional (FMI) es «un claro ejemplo de lo que está mal».

«La deuda externa que mi gobierno heredó con el Fondo Monetario Internacional y que hoy estamos afrontando es un claro ejemplo de lo que está mal», resaltó Fernández en su primer discurso en la Cumbre del G-20 en la ciudad italiana de Roma.

Ante los líderes de las principales economías del mundo, el jefe de Estado afirmó que la deuda de la Argentina con el FMI es «única en la historia por su monto y por sus condiciones de repago».

En ese punto, cuestionó que fue «aprobada para favorecer a un gobierno en la coyuntura», y agregó: «Acaba condenando a generaciones que miran impávida el destino que le ha sido impuesto».

Al emitir su discurso, que se extendió por tres minutos, Fernández destacó: «No hay inocentes en esa historia. Son tan responsables los que se endeudaron sin atender las ruinosas consecuencias sobrevinientes, como los que dieron esos recursos para financiar la fuga de divisas en una economía desquiciada».

En otro tramo de su intervención, el Presidente subrayó: «El financiamiento internacional debe fijar nuevas reglas para poder igualar nuestras sociedades, con impactos positivos y enfrentando el cambio climático».

«El actual sistema, que prioriza a la especulación por sobre el desarrollo de los pueblos, debe cambiar», enfatizó el Presidente, horas antes del encuentro bilateral con la directora gerenta del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, en el marco de la renegociación de la deuda argentina.

En ese marco, Fernández reiteró: «Nuestra templanza está a prueba. Quienes renegamos de un mundo en el que la riqueza se concentra y la pobreza hunde a millones, debemos fortalecer nuestras convicciones».

«Es hora de convocar a una reflexión colectiva. Es tiempo de que nuestras almas se involucren tanto como nuestros cerebros. Millones de hombres y mujeres viven en la pobreza. Esa población sufriente habita, en su inmensa mayoría, en países en desarrollo», agregó.

Asimismo, el jefe de Estado aseguró que ante la pandemia de coronavirus las «disparidades estremecen», ya que «casi el 80 % de las vacunas producidas se aplicaron en países de altos ingresos», mientras que «más del 60 % de la población de nuestra región aún no tiene completado su esquema de vacunación».

«La vacuna aún no es un bien global. Ese triste panorama se patentiza cuando vemos que se restringe la movilidad de las personas según haya sido la vacuna a la que pudieron tener acceso», cuestionó.

Por último, el Presidente destacó: «Que nadie se confunda. No vengo a renegar del capitalismo. Vengo a alzar mi voz contra los que han sometido al capitalismo de la producción y el trabajo a la lógica de la especulación financiera».

«La ética social debe darle contenido a la economía. El G20 debe involucrarse en esa tarea sabiendo que tanta injusticia social rodea nuestras vidas», concluyó.

Fernández participó este sábado de la ceremonia de bienvenida a los líderes en la Cumbre del G-20 en la ciudad italiana de Roma, un foro que reúne a las principales economías del mundo.

A las 10:45 (hora local, cinco horas menos en Argentina), el primer ministro italiano, Mario Draghi, recibió al jefe de Estado al arribar al Centro de Convenciones La Nuvola del barrio romano Eur, nacido durante la dictadura de Benito Mussolini.

Como parte de la primera actividad de la Cumbre, los líderes y jefes de Estado asistieron a la ceremonia de bienvenida, que se extendió por aproximadamente una hora y media, y luego se realizó la tradicional foto oficial del encuentro.

En la fotografía, el jefe de Estado se ubicó en la primera fila de líderes junto al presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, con quien intercambió un saludo.

Luego, mantuvieron una breve conversación en la que el argentino le recordó el triunfo de la Selección en la final de la Copa América: «En el saludo de la Cumbre del Mercosur, Bolsonaro le había dicho que Brasil iba a ganar 5-0 y Alberto le recordó que no lo felicitó porque terminó ganando Argentina. Además, hablaron de fortalecer el Mercosur», señaló la portavoz, Gabriela Cerruti.

Además, también charló informalmente con la secretaria del Tesoro de Estados Unidos, Janet Yellen, acompañado por el ministro de Economía, Martín Guzmán, y el secretario de Asuntos Estratégicos, Gustavo Beliz.

Luego de la tradicional foto de familia, los líderes se trasladaron al salón donde tuvo lugar la primera sesión plenaria bajo la temática «Economía global y salud global», momento en el que el Presidente realizó su primer intervención en la Cumbre.

En su discurso inaugural, el primer ministro italiano precisó: «Es un placer darle la bienvenida después de dos años difíciles de pandemia». «Es claro que el multilateralismo es la mejor respuesta para los problemas que encontramos. Seguir adelante solos no es una opción. Debemos encontrar la forma de resolver nuestras diferencias», subrayó Mario Draghi.

En tanto, el discurso central de Alberto Fernández en la cumbre del G20 será este domingo en la III Sesión Plenaria en ocasión de la Cumbre de Líderes G20: «Desarrollo Sostenible», previsto entre las 13:50 y 15:35 (hora local, cinco horas menos en Argentina).

El presidente Alberto Fernández planteó este miércoles ante un foro del G20, que «urge repensar» una «nueva arquitectura financiera internacional» y volvió a postular la «necesidad» de un marco multilateral para la reestructuración de la deuda de los países de renta media ante el «riesgo generalizado de crisis de deudas externas en los países en desarrollo».

«Urge repensar -y lo hacemos a través de esta iniciativa- una nueva arquitectura financiera internacional que brinde una respuesta multidimensional a estos problemas tan íntimamente relacionados», subrayó Fernández y consideró que el «rol y el nuevo dinamismo que la realidad impone sobre los bancos de desarrollo será clave para la reconstrucción de la post pandemia».

Así lo afirmó al hablar esta mañana, con un mensaje grabado, en el segmento de alto nivel de la Cumbre de Finanzas en Común 2021, en el marco de las actividades de la presidencia italiana del G20, previo al desarrollo de la Cumbre de Roma de fines de octubre.

Fernández viajará a fin de mes a Italia para participar de esa cumbre, un foro que reúne a las principales economías del mundo y las naciones en desarrollo y que tendrá como eje central la salida de la pandemia por coronavirus, y luego, irá a Escocia para intervenir en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP26), según informaron a Télam fuentes oficiales.

La Cumbre de Roma será la 16ª reunión del G20 a nivel de Jefes de Estado y de Gobierno y, a diferencia de la realizada el año pasado en Arabia Saudita -fue virtual-, ésta será nuevamente presencial.

El evento se celebrará en Roma, el 30 y 31 de octubre, con la participación de los líderes de los países integrantes de ese bloque mundial y de sus homólogos de los países invitados y de los representantes de algunas organizaciones regionales.

En su mensaje de este miércoles, Fernández sostuvo que el debate «se entabla en momentos en que una triple crisis de pandemia, cambio climático y deuda golpea duramente a los países de renta media como Argentina».

Desde su asunción, el Presidente encaró una negociación -que aún continúa- con el Fondo Monetario Internacional para el pago de la deuda externa contraída por la gestión de Mauricio Macri, y en reiteradas oportunidades afirmó: «No voy a firmar con el FMI algo que dañe a los argentinos».

En su intervención de esta mañana en el foro mundial, Fernández analizó que «enfrentamos» el «riesgo de una crisis generalizada de deudas externas en los países en desarrollo que se abate sobre el planeta».

«Por eso -planteó-, apoyamos la idea de impulsar un acuerdo multilateral inclusivo y sostenible, capaz de abordar de manera acabada las cuestiones referidas a la reestructuración de las deudas soberanas».

En esa dirección, el primer mandatario analizó que la «prórroga de la Iniciativa de Suspensión de Servicios de Deuda producida por el G20, si bien valiosa, es una medida provisoria que no resulta suficiente».

«No ataca de forma definitiva la impostergable necesidad de alivio y reestructuración de deudas insostenibles. Necesitamos en particular un marco multilateral para la reestructuración de la deuda de los países de renta media, cuya falta supone un verdadero vacío dentro de la gobernanza financiera internacional», advirtió Fernández.

Por ello, apuntó que «en vísperas de la Cumbre de Líderes del G20 -el 30 y 31 de octubre-, alentamos la ampliación del nuevo Marco Común para el Tratamiento de la Deuda del G20 a países de ingresos medios con vulnerabilidades».

Al respecto, celebró la «ampliación y distribución de los Derechos Especiales de Giro del Fondo Monetario Internacional, iniciativa que abre la puerta para una esperanza. Lo que un año atrás era impensable, hoy es una realidad».

Además, puntualizó que el «nuevo destino de los Derechos Especiales de Giro debe orientarse a nutrir un gran pacto de solidaridad global que incluya a los países con alta vulnerabilidad climática, socio productiva y financiera».

«Un pacto -describió- con un nuevo espíritu de solidaridad, que permita extender los plazos para atender los pagos de los endeudamientos y la aplicación de menores tasas bajo circunstancias de stress social, sanitario, financiero y ecológico».

Fernández, en ese aspecto, celebró también «toda iniciativa del G7 y sus miembros que apunte a la cesión voluntaria de los DEGs hacia economías de mayor vulnerabilidad, independientemente de su ingreso».

Propuso «impulsar sistemas de financiamiento sostenibles que promuevan mecanismos de pago por servicios eco sistémicos», como postuló recientemente de cara a la cumbre de clima climático de Glasgow, y expresó que el concepto de deuda ambiental y el canje de deuda por clima, es otro paso virtuoso que tenemos que impulsar».

Asimismo, acerca de la Cumbre del G-20 de fines de octubre, sostuvo que «se torna necesario profundizar el debate sobre el nuevo Impuesto Mínimo Global, para que favorezca puntualmente a las economías emergentes y contribuya a una acción de desconcentración de riqueza».

«Esta urgencia de reordenamiento de la arquitectura financiera internacional -puso de relieve Fernández- supone también revisar los mecanismos negativos que propician paraísos fiscales, fuga de divisas, ámbitos de opacidad que cobijan actividades ilícitas de narcotráfico, terrorismo y criminalidad organizada».

También lanzó la idea de «recrear finanzas éticas y sostenibles» que «va de la mano de un incremento de las políticas de ambición climática» y afirmó que «no existe la crisis climática alejada de la crisis social y de la crisis financiera».

«Esto supone pensar en un nuevo multilateralismo ambiental, que evite todo intento de discriminar a los países más pobres con barreras supuestamente ecológicas», enfatizó el jefe de Estado.

En paralelo, advirtió que el «mundo evidencia ya una recuperación a dos velocidades, lo que implica que, una vez más, muchos quedarán atrás» y observó que «si queremos evitar las consecuencias catastróficas que dicha brecha generará en un mundo post pandémico, debemos trabajar para construir un nuevo multilateralismo».

«El tiempo es ahora. El reloj de la historia está corriendo. Sin justicia financiera global, no habrá justicia ambiental global ni, mucho menos, justicia social para todo el planeta», concluyó Fernández.

Así lo manifestó el representante del Consejo de Bienestar policial de la provincia, Claudio López, tras reunirse este miércoles con el ministro de Economía, Oscar Antonena. Molesto por la situación, informó que durante el encuentro no hubo un acuerdo e incluso “los ánimos se pusieron ásperos” ante la falta de respuesta al reclamo.

La convocatoria del Ministerio de Economía en Casa de Gobierno para mantener una reunión junto al Consejo de Bienestar y el Ministerio de Seguridad surgió a raíz de la deuda salarial que el Estado provincial mantiene desde 2018 con la Policía.

El vocero del Consejo de Bienestar, Claudio López, aseguró que durante el encuentro no hubo un acuerdo e incluso “los ánimos se pusieron ásperos” ante la falta de respuesta al reclamo. “Es una situación agotadora, nos tuvieron esperando una hora afuera del edificio y no obtuvimos ninguna novedad”.

López señaló que la deuda con la Policía es de $860 millones, y hasta el momento solo saben que se negociará en cuotas. “Yo no si el ministro (Antonena), estaba al tanto del reclamo, pero recién ahora van a salir a ver como hacen para saldar la deuda”.

La dirigente de la Atech y candidata a secretaria general del gremio para las elecciones de octubre, Marcela Capón, lamentó que el Gobierno decida aumentar en forma unilateral los salarios de todos los empleados estatales.

“Este Gobierno no honra la paritaria. Lo único que hacen es comunicar cómo van a pagar. Eso no es diálogo y no es una paritaria”, explicó Capón en diálogo con Metadata.

La candidata de la lista Celeste de la Atech puso la lupa en la falta de seriedad de la propuesta, recordando el anuncio que había efectuado el Ejecutivo hace un mes atrás.

“Ofrecen un 10% ahora, pero quitan el bono”, dijo Capón, en clara alusión al pago de 5.000 pesos de bolsillo que presentó el ministro de Economía, Oscar Antonena, durante el mes de agosto y que se extendería por tres meses.

“Los trabajadores no dan más con dos años sin aumentos salariales”, subrayó Capón, quien agregó que, el aumento que ofrece el Gobierno para este año, no es de un 10%, “porque con la quita del bono se licua gran parte de la suba.

La diputada provincial María Andrea Aguilera cuestionó el proyecto enviado a la Legislatura por el Ejecutivo provincial, a través del cual se busca la autorización para la toma de deuda en dólares para refinanciar letras emitidas por la provincia.

«El Gobierno repite la historia preelectoral, tomar deuda y prometer aumentos», sostuvo la legisladora del radicalismo.

Aguilera categorizó la situación como «insostenible» e indicó que «el Gobierno provincial solo atiende el corto plazo, la inmediatez, lo que resulta conveniente para generar una sensación de estabilidad y ordenamiento que no existe. Pretender tomar deuda a largo plazo y en dólares para refinanciar una deuda de corto plazo y en pesos -remarcó- es muy grave e incoherente si se quiere conducir a Chubut hacia la senda del equilibrio financiero. Además de ser inconstitucional en los términos en los que se plantea».

«La deuda que se busca refinanciar son letras del Tesoro, operaciones que se realizan en el mercado doméstico y que el Ejecutivo tiene autorización para realizar. El Gobierno ha utilizado esta herramienta financiera para pagar la masa salarial mes a mes, con el agravante de que ahora se pretende dar un aumento», cuestionó Aguilera. Y siguió su análisis diciendo que «convertir esa deuda en dólares, con una tasa que ronda el 7,8% es empeorar las condiciones de la deuda y comprometer la situación en el largo plazo, sin dejar de mencionar que compromete como garantía las regalías petroleras».

«En poco tiempo la situación será insostenible, más deuda, expansión del gasto y mantenemos una provincia paralizada en términos productivos, sin generación de actividades económicas. Sin un plan. Estamos transitando un período de récord de ingresos lo que expone que el problema, como lo venimos sosteniendo, es de falta de planificación del gasto» dijo Aguilera.

En cuanto al anuncio del Gobierno provincial que dará una recomposición salarial para los empleados públicos, Aguilera sostuvo que «se repite la historia y en poco tiempo la situación será insostenible. Con algunos sectores y con los jubilados aún no se terminaron de pagar las cláusulas gatillo del año 2019 y vuelven, de forma irresponsable a anunciar aumentos».

«Las recomposiciones salariales para ser sostenibles deben atender a la realidad financiera de la Provincia en término de ingresos y egresos», expresó.

 El mandatario bonaerense, anunció este lunes:  «El 98% de todos los acreedores entraron al canje de deuda bajo ley extranjera, lo cual significa una aceptación universal y unánime de lo que la provincia propuso y que está acorde a nuestra capacidad de pago»

El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, anunció este lunes que se consiguió la adhesión “unánime” de los acreedores para canjear el 98% de los títulos incluidos en el proceso de reestructuración de la deuda en moneda extranjera de la provincia, y remarcó que se está «resolviendo el problema que generó» la exmandataria María Eugenia Vidal.

«El 98% de todos los acreedores entraron al canje de deuda bajo ley extranjera, lo cual significa una aceptación universal y unánime de lo que la provincia propuso y que está acorde a nuestra capacidad de pago», sostuvo Kicillof durante una conferencia de prensa en la Casa de Gobierno junto al ministro de Hacienda y Finanzas, Pablo López.

El gobernador efectuó un repaso de las negociaciones que se realizaron con los bonistas y criticó duramente al expresidente Mauricio Macri y a la exgobernadora Vidal, ya que instrumentaron «un festival de deuda» durante su gestión; todo el mundo sabe esto, solamente lo niegan quienes fueron responsables».

Vidal «endeudó a la provincia mucho y en dólares y mucho pero es el perfil del endeudamiento; nos pasaron el problema y nosotros tuvimos que reestructurar», afirmó.

Kicillof dijo que el Gobierno no estaba dispuesto a firmar «un compromiso que pusiera en riesgo las finanzas provinciales en el futuro», por lo cual «no queríamos firmar algo incumplible para la provincia».

López, por su parte, resaltó que «en las nuevas condiciones vamos a tener un alivio financiero de más de US$ 4.600 millones entre este año y 2027».

«Eso nos permite tener espacio para realizar las inversiones en infraestructura social que la provincia tanto necesita, y además del alivio de corto y mediano plazo vamos a tener un perfil sostenible en el largo plazo, al reducir considerablemente el costo promedio de la deuda y estirado sus plazos sustancialmente», añadió el ministro.

Kicillof, en tanto, sostuvo que la puja con los bonistas «hizo que se demorara el acuerdo, pero nunca dejamos el camino del diálogo con los acreedores».

«Aunque la provincia fue endeudada por un Gobierno de signo distinto al nuestro, dijimos que íbamos a honrar nuestros compromisos, sin perder las oportunidades futuras de desarrollo y honrando un compromiso mucho mayor con el pueblo bonaerense», añadió.

Kicillof agregó que «siempre llamó la atención que una parte de la prensa estuviera del lado de los bonistas, cada comunicado que sacaban para hacer presión y obligarnos a firmar un acuerdo que no convenía, y en lugar de ponerse de una manera equilibrada estaban del lado de los acreedores y los bonoleros».

«Los grupos de acreedores que participaron activamente en esta negociación permitieron llegar a este resultado mutuamente conveniente, esto es lo que puede pagar la provincia de Buenos Aires y genera un alivio muy grande en los próximos años», acotó.

Kicillof insistió en que el Gobierno anterior «representa el ciclo de endeudamiento más ruinoso de toda esta saga, por su velocidad, por la composición, y sobre todo porque han alcanzado el récord de dudosa calidad, de tantos ciclos de endeudamiento que tuvo la Argentina, éste es el más ruinoso».

«No hubo Gobierno que se endeudara con el Fondo Monetario, no pudiera pagar y terminara en un default en moneda extranjera y nacional», enfatizó.

Pareciera, agregó, «que en el marco de la campaña (proselitista) quieren borrar con el codo lo que escribieron con la mano».

«La sociedad no se olvidó de lo que pasó con (Mauricio) Macri y Vidal, nos endeudaron, tendrán que explicar por qué se endeudaron de esta manera y en dólares»

AXEL KICILLOF
El ministro López había recordado previamente que «durante la gestión anterior se tomaron deudas por más de 5.000 millones en dólares y en euros, mientras la provincia recauda en pesos». El funcionario destacó la carga que recayó sobre las arcas bonaerenses tras las «bruscas devaluaciones» de 2018 y 2019, con lo cual el servicio de la deuda en 2020 hubiera alcanzado al 20% de los recursos provinciales, mientras «US$ 5.500 millones es lo que hubiéramos tenido que pagar entre 2020 y 2023».