El actual goleador Granate, que marcó en la ida y en la vuelta de la Recopa Sudamericana, jugará en el Flu. El club brasileño pagará cerca de 10 millones de dólares.
El 2022 quedó marcado a fuego en la historia de Deportivo Madryn. En el debut como local en la Primera Nacional ante Agropecuario Argentino, el primer gol del Aurinegro en la categoría lo convirtió Rodrigo Castillo, delantero que había llegado a préstamo desde Gimnasia y Esgrima La Plata.
Aquel tanto fue apenas el comienzo de una temporada sólida en el conjunto portuario, donde el atacante dejó una gran imagen. Tras su paso por Madryn regresó al “Lobo” y, luego de alternar entre Reserva y Primera, hace poco más de un año logró afianzarse a fuerza de buenas actuaciones. De acuerdo con Canal 12 Web.
Explosión en Lanús y títulos
Su crecimiento llamó la atención de Lanús, que lo incorporó como refuerzo. En el Granate, Castillo no tardó en responder: se convirtió en goleador y pieza clave del equipo, al punto de transformarse en una de las revelaciones de los últimos meses.
El delantero fue determinante incluso en escenarios de máxima exigencia. Viene de marcar dos goles en la Recopa Sudamericana frente al poderoso Flamengo, actuación que terminó de catapultarlo al mercado internacional.
Nuevo desafío en Fluminense
El presente del atacante despertó el interés del fútbol brasileño y, en una negociación meteórica, se confirmó su llegada a Fluminense. El “Flu”, que había visto frustradas las incorporaciones de Alexis Cuello y Gabriel Ávalos por diferencias económicas con San Lorenzo e Independiente, respectivamente, encontró en Castillo al “9” ideal.
Con 1,89 metros de altura y cerca de 80 kilos, el ex Madryn tiene la fisonomía de un clásico delantero de área. Sin embargo, su juego va más allá del porte físico: sabe aguantar de espaldas, es fuerte en el juego aéreo y, además, participa en la gestación ofensiva, retrocediendo metros para asociarse con los volantes, especialmente con Marcelino Moreno en Lanús.

Negocio redondo y operación contrarreloj
Fluminense pagará alrededor de diez millones de dólares por la totalidad del pase. Para Lanús, el negocio fue más que rentable: lo había adquirido a Gimnasia por 1,8 millones de dólares, en nueve cuotas.
La operación se cerró a contrarreloj, ya que el 3 de marzo finaliza el libro de pases en Brasil y vence el plazo del sistema FIFA para inscripciones internacionales. Ahora, el Granate tendrá tiempo hasta el 10 de marzo para buscarle reemplazante. De hecho, este domingo ante Defensa y Justicia, el goleador fue suplente.
De aquel primer grito histórico en el Abel Sastre a un contrato millonario en Brasil, la carrera de Rodrigo Castillo confirma que el fútbol siempre ofrece nuevas oportunidades a quienes saben aprovecharlas.




