La carne de cerdo está de fiesta y la vaca, preocupada. La producción porcina atraviesa uno de sus mejores momentos de los últimos años, con un margen bruto del 22% en mayo (cuando el promedio histórico es del 17%) y un consumo récord de casi 25 kilos anuales por habitante, según el consultor especialista Juan Uccelli.
El cerdo vale menos de la mitad que la carne vacuna y eso lo puso «en boca de todos». Mientras tanto, la ganadería vacuna atraviesa el fenómeno contrario: la faena cayó un 10% en mayo y el consumo bajó de los 45 kilos por persona. El cerdo avanza, la vaca se retiene. Y los productores porcinos festejan, aunque con una preocupación: la importación de carne de Brasil a precios dumping.
Rentabilidad récord: 22% de margen bruto en un mes históricamente malo
«Junto con mayo del año pasado, son los únicos dos mayos buenos de los últimos 25 años. Normalmente, es un mes malo, pero esta vez hubo rentabilidad positiva», destacó Juan Uccelli. La llegada del frío, que suele afectar el consumo y la dinámica comercial, no tuvo impacto negativo. El precio del cerdo se mantuvo en niveles rentables gracias a costos de producción contenidos y a una fuerte competitividad frente a la carne vacuna.
Actualmente, el costo de producción ronda entre $1.780 y $1.800 por kilo, mientras que el precio de venta del capón se ubica cerca de los $2.300. Esa diferencia permite alcanzar un margen bruto de entre 22% y 22,5%. El costo de producción actual es aproximadamente un 2% inferior al que tenían los productores a comienzos de año.
El cerdo vale menos de la mitad que la vaca: consumo récord de 25 kilos
La ventaja clave está en el mostrador: la enorme diferencia de precios respecto de la carne vacuna. «Hoy estamos muy por debajo de la carne vacuna. La carne de cerdo vale menos de la mitad y eso hace que esté en boca de todos porque es una carne barata que realmente se consigue», afirmó Uccelli.
Esa combinación de calidad y precio está permitiendo al sector ganar espacio en el mercado interno. «Estamos arriba de los 24 kilos y medio. Eso tiene que ver con que aumentamos la producción y también aumentamos el peso de faena», explicó. En los primeros cinco meses del año, el peso promedio de faena se incrementó unos dos kilos respecto del mismo período de 2025, alcanzando entre 121 y 122 kilos por animal. El consultor asegura que se puede llegar «tranquilamente a los 130 kilos promedio».
La amenaza brasileña: importaciones a precio dumping
Sin embargo, no todo es color de rosa. Uccelli advirtió que la rentabilidad del sector podría ser aún mejor si no fuera por la presión que ejercen las importaciones de carne porcina desde Brasil. «Brasil está vendiendo por debajo de sus costos de producción y eso hace que ingrese mercadería muy barata. Hoy no tenemos que mirar tanto el precio de la carne vacuna sino el valor del producto importado, porque eso condiciona directamente el precio que recibe el productor argentino», sostuvo.
La vaca, en retención: faena cayó 10% y consumo baja de 45 kilos
En la vereda opuesta, la ganadería vacuna también pasa por un buen momento de precios y rentabilidad, pero el resultado productivo es el contrario. La faena está cayendo. En mayo fue de 1 millón de cabezas, un volumen 10% inferior al del mismo mes del año pasado, según datos provisorios del Senasa.
El analista Víctor Tonelli explicó que hay un proceso de retención en todos los niveles de la cadena ganadera: «Eso significa menos animales disponibles para faena y, por lo tanto, menos carne para abastecer el mercado interno». La caída podría profundizarse: este año la faena caería en un millón de cabezas y la producción de carne en más de 220.000 toneladas. «Es prácticamente un mes menos de producción de carne en el año y eso afecta directamente a un consumo que bajó de los 45 kilos por habitante», indicó. El cerdo, mientras tanto, sigue ganando terreno en el plato de los argentinos.
El cerdo le quita mercado a la vaca: consumo récord de casi 25 kilos anuales por persona, margen bruto del 22% y precio menor a la mitad que la carne vacuna. La faena vacuna cayó 10% en mayo. El cerdo avanza, la vaca se retiene.
