Comodoro: proponen prohibir limpiavidrios y empadronar a vendedores.
El debate sobre el uso del espacio público y la seguridad vial en las esquinas de Comodoro Rivadavia ha tomado un nuevo impulso en el Concejo Deliberante. A través de una iniciativa presentada por el concejal oficialista Ariel Montenegro, se busca modificar la normativa vigente para erradicar definitivamente la actividad de los limpiavidrios en los semáforos y arterias de alto flujo vehicular, atendiendo a recurrentes reclamos de los vecinos por situaciones de inseguridad y maltrato.
La propuesta retoma y ajusta proyectos anteriores impulsados por los ediles Latanzio y Panquilto, pero con un enfoque más restrictivo sobre el control callejero. Según ADNSUR, el objetivo primordial es diferenciar claramente a quienes ejercen la limpieza de cristales de otros actores de la economía informal, como artistas callejeros y vendedores ambulantes, quienes sí podrían continuar con sus tareas bajo un nuevo sistema de registro e identificación municipal.
Seguridad vial y denuncias por intimidación
El fundamento principal del proyecto de Montenegro radica en las constantes quejas de automovilistas que manifiestan sentirse intimidados al detenerse en los cruces semaforizados. Según el concejal, la actividad suele estar asociada a conductas agresivas: «Muchas veces insultan, a veces están alcoholizados, amenazan. La gente en el semáforo trata de pasar rápido para evitarlos», afirmó el edil, justificando la necesidad de una prohibición total en los sectores con mayor tránsito de la ciudad.
El plan contempla que las áreas de Control Urbano y Operativo del municipio sean las encargadas de fiscalizar que la medida se cumpla. Al eliminar la presencia de los denominados «trapitos» o limpiavidrios de los semáforos, se busca no solo mejorar la fluidez del tránsito, sino también garantizar un ambiente más seguro para quienes circulan diariamente por la zona céntrica y los barrios periféricos con mayor densidad vehicular.
Registro de vendedores y prioridad para residentes
De forma paralela, el proyecto introduce una regulación específica para la venta ambulante mediante un sistema de identificación gratuito. La intención es otorgar una oblea o distintivo a los vendedores autorizados para que puedan trabajar de manera registrada y controlada. «La idea es poder identificar a los vendedores ambulantes y tener identificados quiénes son», detalló Montenegro, aclarando que esta medida busca ordenar el comercio informal sin prohibirlo, a diferencia de lo propuesto para los limpiavidrios.
Un punto clave de esta nueva regulación es el requisito de arraigo local. Para obtener la habilitación y el distintivo correspondiente, los solicitantes deberán acreditar al menos dos años de residencia efectiva en Comodoro Rivadavia. Esta cláusula pretende priorizar a los ciudadanos locales que dependen de la venta callejera para su sustento, evitando la saturación del espacio público por personas que llegan de otras jurisdicciones de manera temporal.
El circuito legislativo en el Concejo Deliberante
La iniciativa comenzará ahora su recorrido parlamentario, donde se espera un debate profundo en las distintas comisiones. Montenegro aclaró que, al tomar estado parlamentario, el texto está sujeto a modificaciones y sugerencias de otros bloques y de las áreas técnicas de la Municipalidad. Se prevé que la discusión incluya análisis sobre la inclusión social de quienes queden fuera de la actividad y la logística necesaria para el control efectivo en las calles.
De prosperar la normativa, Comodoro Rivadavia se sumaría a otras ciudades argentinas que han decidido restringir servicios informales en los semáforos para priorizar la seguridad ciudadana y el ordenamiento urbano. El plenario de comisiones será el escenario donde se definirá si la ciudad avanza hacia este nuevo esquema de control del espacio público antes de llegar a la votación definitiva en el recinto.




