La percepción de los argentinos sobre el rumbo de la economía sufrió un nuevo y duro revés en abril
Según el Índice de Confianza del Consumidor (ICC), elaborado por la Universidad Torcuato Di Tella, el indicador se desplomó un 5,68% mensual, ubicándose en 39,64 puntos. Con este dato, el índice acumula su tercera caída consecutiva, una racha negativa que no se veía desde principios de 2022.
Se desploma la compra de bienes durables e inmuebles
El informe del Centro de Investigación en Finanzas revela que el componente más afectado fue la predisposición a realizar compras importantes. El subíndice de Bienes Durables e Inmuebles registró una caída del 9,51%, la más pronunciada de todo el relevamiento.
Dentro de este rubro, la intención de adquirir autos o viviendas retrocedió un 12,26%, mientras que la percepción sobre la compra de electrodomésticos bajó un 7,46%. Estas cifras reflejan el impacto directo de la pérdida de poder adquisitivo y la incertidumbre sobre la evolución de las tasas y el empleo.
El impacto social: los hogares pobres, los más golpeados
La brecha socioeconómica se profundizó durante el mes de abril. El relevamiento realizado en 40 centros urbanos mostró que en los hogares de menores ingresos, la confianza se derrumbó un 12,60% mensual. En contraste, en los sectores de ingresos altos, la baja fue mucho más moderada, situándose en un 1,80%.
Geográficamente, el deterioro fue generalizado, pero el Interior del país sufrió el golpe más fuerte con un retroceso del 10,57%, seguido por la Ciudad de Buenos Aires (-6,69%) y el Gran Buenos Aires (-1,53%).
Expectativas negativas y consumo en pausa
El dato más preocupante para el Gobierno y el sector privado es el deterioro de las expectativas. Las condiciones presentes cayeron un 9,03%, lo que sugiere que el ajuste ya se siente con fuerza en el bolsillo actual. Al mismo tiempo, las expectativas futuras bajaron un 3,30%, indicando que los consumidores no visualizan una salida rápida a la crisis en los próximos meses.
Para los analistas, este desplome es una señal de alerta temprana sobre el consumo privado, motor fundamental de la actividad económica, que podría profundizar la recesión en sectores clave de la industria y el comercio.




