Una familia de Comodoro Rivadavia vive horas de angustia y terror tras haber sido víctimas de un operativo policial que, según denuncian, fue producto de una grave confusión
Betania Bernal, propietaria de la vivienda ubicada en la calle Rementería, relató el calvario sufrido durante la madrugada, cuando efectivos irrumpieron en su hogar con un despliegue de violencia inusitado, dejando a su paso destrozos materiales y secuelas psicológicas profundas en sus hijos menores de edad.
Una madrugada de terror y agresiones físicas
El procedimiento comenzó cerca de las tres de la mañana. Según el testimonio de Bernal, la policía rodeó la casa con patrulleros y comenzó un hostigamiento que incluyó insultos y amenazas. «Fue muy brusco y violento; nos apuntaron, nos pegaron y hasta tiraron gas lacrimógeno», afirmó la vecina. La mujer denunció que fue arrojada al suelo y precintada bajo amenazas de muerte mientras sus hijos, de entre 11 y 18 años, también eran víctimas de maltrato físico por parte de los uniformados.
A pesar de que la familia insistió en que no tenían relación con las personas buscadas, el operativo continuó con la misma intensidad. «Nos trataban como si fuéramos delincuentes peligrosos, pero ellos sabían que esta no era la casa de la familia que buscaban», remarcó Bernal, quien ahora exige que las autoridades judiciales den explicaciones por la orden emitida.
Destrozos y daños al sustento familiar
Tras el cese de la irrupción, los resultados confirmaron la sospecha de la familia: no se hallaron armas, municiones ni elementos vinculados a ninguna causa delictiva. Sin embargo, los daños colaterales son devastadores. Bernal, quien se desempeña como trabajadora ambulante, denunció que la policía destruyó puertas, cerraduras y la mercadería que utiliza para su sustento diario.
«Rompieron todo lo que tengo para trabajar», lamentó la mujer, quien además sufrió el secuestro de los teléfonos celulares de la familia. La situación se agravó por la viralización de apellidos erróneos en redes sociales, lo que ha generado nuevas amenazas y un estado de vulnerabilidad absoluta para el grupo familiar.
Denuncia por abuso policial ante la Fiscalía
Frente a la gravedad de lo ocurrido, Betania Bernal se presentó en la Fiscalía para formalizar la denuncia contra el personal policial interviniente y el juez que autorizó el allanamiento. El reclamo principal apunta a la responsabilidad institucional por la violencia ejercida frente a menores, quienes ahora manifiestan miedo de salir a la calle o asistir a la escuela.
El caso ha generado una fuerte repercusión en la comunidad de Comodoro Rivadavia, poniendo bajo la lupa los protocolos de identificación de domicilios y el uso de la fuerza en procedimientos judiciales. «Quiero que el juez dé la cara», concluyó la vecina, mientras la justicia inicia la investigación para determinar cómo se produjo el error que cambió la vida de esta familia en una sola noche.




