Huracán inició la venta de entradas para recibir a River, pero la Ciudad de Buenos Aires insiste en que el partido se juegue a puertas cerradas tras el derrumbe en el complejo Estación Buenos Aires.
La incertidumbre rodea el clásico programado para el jueves a las 21.30, mientras el club analiza alternativas y busca garantizar la presencia de sus socios. Según TyC.
Derrumbe en Parque Patricios complica la localía de Huracán
El derrumbe parcial ocurrido la semana pasada en el complejo Estación Buenos Aires, ubicado a metros del Estadio Tomás Adolfo Ducó, sigue generando inconvenientes. Según TyC Sports, una reunión con la Seguridad de CABA y peritos determinó que el partido frente a River se jugará, nuevamente, sin público.
El derrumbe afectó a 200 familias y generó una demanda, además de que aún resta remover la tierra de los estacionamientos y el resto de las torres. Defensa Civil y el Ministerio de Seguridad de Buenos Aires mantienen posturas estrictas para garantizar la seguridad de los vecinos y espectadores.
Huracán insiste con jugar de local y con público
A pesar de la advertencia oficial, Huracán inició la reserva de plateas y la venta de entradas para socios. El club mantiene firme su postura de no trasladar la localía ni jugar sin espectadores. En caso de ser necesario, Huracán podría solicitar la postergación del encuentro para asegurar la asistencia de sus hinchas.
La institución también enfrenta conflictos con recitales ya programados en el Ducó, como los de La Renga, previstos para el 2 y 4 de abril, mientras que un abogado que representa a los vecinos afectados presentará una cautelar para suspender los shows.
Impacto en socios y logística del club
El alquiler de otro estadio afectaría directamente a los socios, quienes podrían perder accesibilidad y comodidad para presenciar el partido. Además, Huracán debe coordinar entradas, seguridad y la logística de un espectáculo que podría recibir a miles de personas, manteniendo un equilibrio entre la seguridad y los intereses de su hinchada.
El desenlace dependerá de la resolución de la Liga Profesional y de las autoridades porteñas, con una expectativa tensa sobre la posibilidad de jugar con público en el Ducó.




