El empresario y dirigente quedó en el centro de la investigación por presunto lavado de activos. Los allanamientos en las sedes de Viamonte y Ezeiza buscaron documentación sobre contratos y el predio de Pilar. El juez González Charvay investiga si hubo direccionamiento de beneficios económicos en torno al centro de entrenamiento.
El empresario y dirigente Javier Faroni quedó en el centro de una tormenta judicial tras los masivos allanamientos ejecutados este viernes en las sedes de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) por orden de la Justicia Federal de Campana. Los operativos, que sacudieron tanto el predio de Ezeiza como la histórica sede de la calle Viamonte, fueron dispuestos por el juez Adrián González Charvay con el objetivo de secuestrar documentación probatoria sobre presuntas maniobras de defraudación y lavado de activos.
El foco de la investigación: el predio de Pilar
Según confirmaron fuentes del caso a la Agencia Noticias Argentinas, la investigación tiene como eje principal «el predio de Pilar y Faroni en la mira», bajo la sospecha de que existirían irregularidades graves en las concesiones y el flujo de fondos destinados a infraestructura deportiva. El magistrado busca determinar si el dirigente utilizó su posición para direccionar beneficios económicos en torno al nuevo centro de entrenamiento proyectado en la zona norte del Gran Buenos Aires.
La jornada del viernes marcó un punto de inflexión en la causa, ya que las fuerzas de seguridad no solo buscaron balances contables, sino que se centraron específicamente en los contratos que vinculan a las empresas de Faroni con la entidad madre del fútbol argentino.
Los allanamientos: documentación clave secuestrada
«Los operativos en Ezeiza y en la sede fueron ordenados ahora por un juez de Campana en busca de nueva documentación», indicaron los peritos que trabajaron hasta última hora del viernes retirando soportes digitales y bibliatos con información comercial. El impacto del procedimiento radica en la conexión directa que la Justicia establece entre la gestión administrativa de la AFA y los negocios privados del empresario teatral y dirigente deportivo.
Mientras el secreto de sumario rige sobre gran parte de las actuaciones, trascendió que la lupa está puesta en cómo se financiaron las obras en Pilar y qué rol jugaron las sociedades vinculadas a Faroni en dicha triangulación.
Las empresas de Faroni y los contratos con la AFA
La investigación se centra en TourProdEnter, la empresa de Faroni que había firmado un acuerdo con la AFA para administrar sus fondos en el exterior. A partir de ese contrato, el juez investiga el presunto desvío de fondos a entidades fantasmas, lo que habría permitido la adquisición de bienes de alto valor, entre ellos la mansión en Pilar que se le adjudica al tesorero de la AFA, Pablo Toviggino.
El allanamiento a la sede de la AFA en Viamonte y al predio de Ezeiza fue ordenado por el juez federal de Campana, Adrián González Charvay, y ejecutado por la Prefectura Naval. El objetivo era secuestrar documentación de las operaciones entre la empresa de Faroni y la AFA.
Lo que viene: cruce de datos patrimoniales
Con el material recolectado, la fiscalía se dispone ahora a cruzar datos patrimoniales que podrían comprometer seriamente la situación procesal de los involucrados en las próximas semanas. La causa, que investiga presuntos delitos de defraudación y lavado de activos, podría tener nuevos capítulos a medida que avance el análisis de la documentación secuestrada.
La relación entre Faroni y la dirigencia de la AFA, especialmente con el tesorero Pablo Toviggino, es uno de los puntos centrales de una investigación que promete sacudir los cimientos del fútbol argentino.




