Hubo un tenso cruce en el Congreso durante la exposición de Adorni. Martín Menem le cortó el micrófono al diputado Juliano para exigirle respeto formal.
El informe de gestión del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en la Cámara de Diputados estuvo marcado por momentos de alta tensión. Uno de los episodios más resonantes fue protagonizado por el legislador de Provincias Unidas, Pablo Juliano, y el presidente de la Cámara Baja, Martín Menem, quien decidió interrumpir y silenciar el micrófono del diputado opositor tras reiteradas faltas al reglamento de respeto institucional.
El fuerte intercambio por las formas y el ajuste
Desde el inicio de su alocución, el diputado de origen radical centró sus críticas en las recientes denuncias por presunto enriquecimiento ilícito contra el ministro coordinador. Con un tono elevado y tuteando al funcionario, Juliano lanzó: “¿Qué está esperando para renunciar?”.
La agresividad del discurso fue en aumento cuando el legislador reprochó el rumbo económico del Gobierno: “Venían a terminar con la casta y nos metieron en un ajuste, donde vos ahora estás haciendo un contorsionismo con tus propios números y obligás a que la Argentina haga contorsionismo para subirse al bondi después de haber trabajado. Eso es lo que vos representás acá”.
Fue en ese instante cuando Martín Menem intervino por primera vez para exigirle que dejara de tutear al jefe de Gabinete. Sin embargo, el legislador redobló la apuesta y, entre los gritos de la bancada oficialista, respondió: “Lo estoy llamando por el apellido, no lo estoy tratando de chanta, y me estoy quedando corto”.
Micrófono apagado y límites reglamentarios
La negativa de Juliano a modificar su trato llevó al titular de la Cámara Baja a frenar el reloj, bloquearle el sonido de su banca y exigirle formalmente “que se dirija con respeto”.
Con firmeza, el riojano sentenció: “Le vuelvo a pedir, diríjase de usted. Son las formas de la honorable Cámara de Diputados de la Nación. Se lo trata de usted al jefe de Gabinete y a todos los ministros. No está en una cancha de fútbol, diputado”.
Tras recuperar el uso de la palabra, el legislador continuó apuntando a los viajes del vocero presidencial, aunque finalmente acató la orden de Menem. “Adorni, les faltaste el respeto a la gente cuando desde el momento uno dijiste que no habías tenido vacaciones. ¿Vos sabés lo que cuesta vacacionar en la Argentina?”, concluyó Juliano.
La defensa de Adorni frente a las acusaciones
En su discurso, el jefe de Gabinete dedicó un apartado especial para defenderse de las causas judiciales sobre su patrimonio y los viajes al exterior, asegurando que sufragó con su propio dinero los traslados familiares y que “no se trataron de viajes pagados por terceros ni de obsequios de ningún tipo”.
Respecto a la participación de su esposa en la comitiva oficial a Nueva York, aclaró que fue una decisión discrecional del Poder Ejecutivo y que no se incurrió en ningún delito. “Gracias a que existió siempre colaboración del Estado Nacional con la curaduría se concluyó que el vuelo no representa ninguna irregularidad. La fiscal interviniente, a la cual se le delegó la investigación, requirió archivar la causa dándonos la razón. Siguiendo su criterio, el juez federal ordenó su archivo, se probó que no hubo ningún gasto de viático, alojamiento o comida dependiente del Estado Nacional”, argumentó.
Finalmente, el funcionario rechazó cualquier tipo de enriquecimiento ilícito, sostuvo que “no existió ocultación alguna” en sus declaraciones juradas, y aclaró que los inmuebles de reciente conocimiento público serán debidamente detallados en su próxima presentación patrimonial, cuyos plazos legales aún no han vencido.