Adorni desafió a la oposición en el Congreso: “No voy a renunciar”.
En una jornada marcada por la fuerte tensión política y un despliegue de respaldo institucional inédito, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, brindó su informe de gestión ante la Cámara de Diputados. Bajo la mirada atenta del presidente Javier Milei, la secretaria general Karina Milei y la totalidad del gabinete nacional presentes en los palcos, el funcionario enfrentó una virtual interpelación centrada en las denuncias sobre su patrimonio y viajes familiares.
Con un tono desafiante y apoyado constantemente en un discurso escrito, Adorni fue tajante: «No cometí ningún delito y voy a probarlo en la Justicia». El jefe de ministros rechazó los pedidos de renuncia de los bloques opositores y aseguró que todos sus gastos particulares, incluidos traslados de su entorno familiar, fueron abonados de su propio bolsillo.
El blindaje de Milei y el eje en la transparencia
La estrategia del oficialismo fue clara: mostrar un bloque sólido y abordar de frente los cuestionamientos para evitar que la oposición lograra arrinconar al funcionario durante la ronda de preguntas. Adorni defendió la legalidad de los viajes de su esposa en comitivas oficiales, amparándose en decretos vigentes, y afirmó que no existió uso de viáticos o fondos públicos para tales fines.
«Todas las cuestiones que son parte de una causa judicial deben resolverse en ese ámbito», remarcó el jefe de Gabinete. Desde la bancada de La Libertad Avanza celebraron el desempeño del ministro, calificándolo como un discurso «contundente», mientras que en el entorno de Martín Menem consideraron un éxito haber desactivado las expectativas de la oposición sobre una posible negativa a declarar.
Críticas opositoras y cruces en el recinto
A pesar del optimismo oficialista, desde el peronismo y los bloques de izquierda cuestionaron la falta de precisiones técnicas. «En realidad no contestó nada; todavía hay muchas dudas sobre cómo paga sus viajes o devuelve préstamos», señalaron diputados de Unión por la Patria. Germán Martínez, jefe del bloque peronista, criticó que el funcionario dependiera exclusivamente de guiones escritos por sus asesores para responder las inquietudes de los legisladores.
La sesión también dejó postales de alta tensión fuera del recinto. El presidente Milei protagonizó cruces con la prensa al ingresar y retirarse del Palacio Legislativo, donde ante las consultas sobre la honestidad de su funcionario, arremetió contra los cronistas tildándolos de «corruptos». Pese a las chicanas y los cuartos intermedio, Adorni logró manejar los tiempos parlamentarios y salir indemne de una jornada que el Gobierno dio por cerrada con un respaldo absoluto a su figura.
