El panorama de la seguridad informática en el país ingresó en un escenario crítico y sin precedentes
Durante el último año, se registraron en Argentina 5.700 millones de intentos de ciberataques, acompañados por unos 2.000 millones de escaneos activos orientados a detectar puntos débiles en sistemas públicos y privados.
Los datos surgen del Reporte Global sobre el Panorama de Amenazas, un exhaustivo diagnóstico desarrollado por FortiGuard Labs que enciende las alarmas al demostrar que el cibercrimen ya no opera mediante campañas aisladas, sino a través de corporaciones delictivas altamente estructuradas.
La Inteligencia Artificial acelera los tiempos de hackeo
La principal transformación del delito digital radica en el uso intensivo de herramientas de Inteligencia Artificial (IA) y la automatización de procesos. Según los expertos, tecnologías oscuras como WormGPT y FraudGPT permiten a los atacantes diseñar ofensivas sofisticadas en tiempo récord. Esto provocó que el tiempo de explotación de una vulnerabilidad crítica se reduzca drásticamente a un rango de entre 24 y 48 horas, cuando antes demandaba casi cinco días de desarrollo.
A nivel regional, Latinoamérica acumuló la preocupante cifra de 843.300 millones de intentos de ataques, posicionando a Brasil, México y Colombia a la vanguardia de los perjuicios, seguidos de cerca por la plaza local. Los especialistas advierten que, ante delincuentes que actúan con la velocidad de la IA, las empresas e instituciones deben migrar con urgencia hacia esquemas de defensa industrializados que utilicen esa misma tecnología para repeler los ingresos.
El ransomware se quintuplica y las identidades en la nube peligran
Uno de los saltos más alarmantes del informe es el crecimiento exponencial del ransomware, una modalidad de secuestro de datos que se multiplicó casi cinco veces en solo doce meses a nivel global. Las industrias de la manufactura, los servicios financieros y el comercio minorista encabezan la lista de los sectores más damnificados por estas extorsiones informáticas.
Por otra parte, los entornos de almacenamiento en la nube sufrieron vulneraciones masivas. Lejos de responder a fallas en la infraestructura física de los servidores, la inmensa mayoría de los incidentes se originaron por el robo, exposición o mal uso de credenciales de identidad de los usuarios. Los sectores de la salud y el comercio electrónico padecen especialmente esta debilidad debido al enorme volumen de accesos integrados que manejan a diario.
De contraseñas sueltas al robo de bases de datos completas
La estrategia criminal cambió su foco: en lugar de buscar contraseñas individuales mediante intentos masivos y repetitivos, los ciberdelincuentes ahora apuntan al robo de conjuntos de datos y bases completas. En el mercado negro de la internet profunda (dark web), la comercialización de estos paquetes de información concentró más del 67% de los anuncios.
Esta metodología reduce notablemente el esfuerzo de las bandas delictivas, ya que los archivos robados no solo contienen claves, sino también datos de contexto de los navegadores que facilitan estafas virtuales o ingresos inmediatos a cuentas bancarias y corporativas. En este ecosistema de robo automatizado, virus específicos como RedLine y Lumma dominan más de la mitad de las infecciones registradas, manteniéndose como las principales amenazas para los internautas argentinos.
