Las autoridades sanitarias de Chubut confirmaron un nuevo caso de hantavirus en la localidad de Corcovado. Un hombre permanece internado en terapia intensiva tras sufrir un deterioro respiratorio progresivo que obligó a los médicos a actuar de inmediato.
El contagio habría ocurrido en una zona cordillerana cercana a la localidad, donde el paciente realizaba tareas laborales días antes de presentar los primeros síntomas. Cuatro familiares fueron considerados contactos estrechos de alto riesgo y permanecen aislados bajo monitoreo sanitario. «Este sería el segundo caso de contagio ambiental en la región durante este año», advirtió el epidemiólogo Dr. Emiliano Biondo.
Un cuadro grave que derivó en terapia intensiva
El paciente ingresó al sistema de salud con un cuadro clínico que encendió todas las alarmas. El epidemiólogo del Área Programática Esquel, Dr. Emiliano Biondo, explicó que el diagnóstico se terminó de confirmar mientras el hombre ya permanecía internado bajo seguimiento médico permanente. «Durante el fin de semana tuvimos la confirmación con diagnóstico de certeza», indicó el especialista.
Según precisó Biondo, el hombre presentó inicialmente un cuadro moderado a grave, aunque con el correr de las horas sufrió un deterioro progresivo de su función respiratoria. Esa situación motivó la rápida intervención de los equipos médicos y su traslado a terapia intensiva, donde hoy recibe asistencia médica intensiva.
Activación del protocolo: rastreo, aislamiento y estudios ambientales
A partir de la confirmación del diagnóstico, el sistema sanitario activó de inmediato el protocolo epidemiológico previsto para este tipo de enfermedades. Las tareas incluyen rastreo de contactos, aislamiento preventivo y estudios ambientales tanto en los domicilios vinculados al paciente como en los sectores donde se sospecha que pudo haberse producido la exposición al virus.
Las primeras investigaciones apuntan a que el contagio habría ocurrido en una zona cordillerana cercana a Corcovado, donde el paciente había realizado tareas laborales días antes de presentar síntomas compatibles con hantavirus. «Se estima que podría ser el lugar posible de contagio», explicó el epidemiólogo.
Cuatro familiares aislados por contacto estrecho de alto riesgo
Una de las noticias más preocupantes es que cuatro familiares del paciente fueron considerados contactos estrechos de alto riesgo. Por esta razón, permanecen bajo aislamiento preventivo y monitoreo sanitario permanente. «Estas personas están en seguimiento con controles clínicos y de laboratorio durante todo el período de aislamiento», detalló Biondo.
El hantavirus es una enfermedad endémica especialmente sensible en la Patagonia, sobre todo por la circulación del denominado virus Andes, la única variante conocida con capacidad comprobada de transmisión entre personas. Por eso el aislamiento de los contactos estrechos es una medida clave para evitar una cadena de contagios.
El segundo caso ambiental del año en la región cordillerana
Las autoridades sanitarias remarcaron que este episodio no guarda relación con otros casos registrados meses atrás en diferentes localidades de la región cordillerana. No obstante, recordaron que durante este año ya se registraron otros contagios en la zona, incluyendo una situación previa que derivó en contagios secundarios y un fallecimiento.
«Este sería el segundo caso de contagio ambiental en la región durante este año», señaló el epidemiólogo. El dato no es menor porque indica que el virus sigue circulando en los ambientes silvestres de la cordillera y que los trabajadores rurales y pobladores de zonas cercanas a bosques son los más expuestos.
El antecedente de Epuyén: cuando un brote sacudió la Comarca Andina
El hantavirus tiene una historia reciente y dolorosa en la región. Uno de los antecedentes más graves ocurrió en Epuyén durante 2018, cuando un brote obligó a desplegar fuertes medidas sanitarias y epidemiológicas en toda la Comarca Andina. Aquella epidemia dejó múltiples contagios y varias víctimas fatales, y sirvió como aprendizaje para fortalecer los protocolos de respuesta.
En ese contexto, desde Salud insistieron en la necesidad de sostener las medidas preventivas y evitar situaciones de riesgo vinculadas a ambientes donde pueda haber presencia de roedores silvestres. La ventilación de galpones, el uso de barbijo al manipular materiales acumulados y el mantenimiento de la limpieza en viviendas rurales son algunas de las recomendaciones clave.
«Hay que tomar todas las medidas de precaución necesarias para evitar que esto se disperse», concluyó Biondo.
