Cumbre en Casa Rosada: El Gobierno nacional reactivó el diálogo con gobernadores para avanzar con la reforma electoral.
El ministro del Interior, Diego Santilli, encabezó una ronda de negociaciones clave con los mandatarios provinciales Gustavo Sáenz (Salta) y Raúl Jalil (Catamarca), junto a Martín Menem y Eduardo «Lule» Menem. El eje central de la discusión legislativa pasa por la eliminación de las PASO y el blindaje de proyectos estratégicos en el Senado.
El Gobierno nacional aceleró su estrategia de articulación política con el propósito de destrabar el debate legislativo antes del cierre del primer semestre. En una serie de encuentros desarrollados en Balcarce 50, el Poder Ejecutivo reactivó de forma directa las negociaciones con gobernadores aliados y bloques dialoguistas para consolidar los consensos necesarios que permitan sancionar el proyecto de reforma electoral, considerado una de las prioridades absolutas del oficialismo para dotar de mayor previsibilidad al sistema político.
La mesa de concertación estuvo liderada por el ministro del Interior, Diego Santilli, quien asumió el rol de interlocutor principal ante los mandatarios provinciales para alinear voluntades en el Congreso. Del cónclave participaron figuras centrales del armado oficialista, como el presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem, y el secretario Eduardo “Lule” Menem, pieza clave de La Libertad Avanza en el tejido de acuerdos territoriales.
La eliminación de las PASO como eje de la negociación
El punto de mayor debate y pulseada política entre la Casa Rosada y los distritos del interior radica en la intención del Ejecutivo de modificar el calendario electoral mediante la eliminación definitiva de las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Para avanzar en este terreno, el ministro del Interior, Diego Santilli, se reunió formalmente con el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, y su par de Catamarca, Raúl Jalil, buscando unificar criterios que reduzcan el gasto político y simplifiquen los procesos de votación.
En los pasillos de Balcarce 50 reconocen que la postura definitiva de muchos mandatarios provinciales terminará de moldearse en función de la evolución de las variables macroeconómicas del país y de la fluidez del vínculo político-institucional con la administración central.
Obras públicas, minería y la agenda pendiente del Senado
Más allá de la ingeniería electoral, la ronda de reuniones funcionó como un espacio de intercambio para destrabar reclamos históricos de las provincias a cambio de gobernabilidad legislativa. Durante las audiencias individuales, los gobernadores pusieron sobre la mesa la necesidad de reactivar partidas para infraestructura vial, incentivos al desarrollo productivo y la explotación minera. En el caso específico de Salta, el gobernador Gustavo Sáenz volvió a insistir con firmeza sobre los reclamos vinculados al abastecimiento regular de gas y la urgencia de inversiones nacionales en materia energética para el norte del país.
Como contrapartida, el oficialismo busca pavimentar el camino para un paquete de iniciativas clave que planea impulsar con fuerza en la Cámara de Senadores:
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Ley de Propiedad Privada y Alivio Fiscal: Proyectos orientados a desregular mercados y resguardar capitales.
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Ley Hojarasca: El programa integral de derogación de normativas obsoletas y burocráticas.
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Modificaciones en Zona Fría: Readecuación de subsidios y esquemas tarifarios energéticos.
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Frente Financiero: Ratificación de acuerdos pendientes con holdouts.
Con este despliegue de negociaciones, el Gobierno confía en blindar sus reformas estructurales evitando fracturas internas o nuevos focos de conflicto judicial con las administraciones del interior.
Cholila Online
