Una quema de residuos forestales que se salió de control provocó momentos de tensión este jueves en el sector de Villa Ayelén, obligando a un rápido e intensivo despliegue del cuerpo de Bomberos Voluntarios local
Las llamas devoraron rápidamente la vegetación achaparrada de la zona, pero la eficiente coordinación de los brigadistas impidió que el siniestro se propagara hacia las viviendas linderas.
El alerta ingresó a la central de comunicaciones del cuartel a las 13:13 horas, advirtiendo sobre una columna de humo densa en un sector con abundante material vegetal combustible. De inmediato, se dispuso la salida de las primeras dotaciones para contener el avance del fuego.
El peligro latente de las prácticas de limpieza sin supervisión
Los primeros relevamientos técnicos en el terreno permitieron constatar que el origen del siniestro se debió al escape de una quema controlada que realizaban particulares en la zona. Las condiciones de sequedad del suelo y los restos de poda acumulados actuaron como aceleradores, haciendo que las llamas saltaran el perímetro originalmente previsto.
Este nuevo incidente vuelve a poner en el foco comunitario el enorme riesgo que revisten estas intervenciones rurales y suburbanas si no se adoptan los resguardos necesarios, transformando tareas de mantenimiento habituales en emergencias civiles de magnitud.
Intenso despliegue de brigadistas para frenar el perímetro
El operativo de combate demandó el esfuerzo combinado de nueve bomberos voluntarios que se trasladaron hasta el lugar a bordo de cuatro unidades operativas (los móviles 17, 36, 37 y 38). Al arribar a Villa Ayelén, el personal debió atacar el fuego de manera simultánea en varios frentes para cercar el avance de las llamas sobre un terreno complejo.
La superficie afectada presentaba una densa combinación de pastizales secos y residuos forestales de descarte, dos elementos de alta combustión en áreas abiertas que amenazaban con extender el siniestro hacia zonas boscosas aledañas si soplaba viento en la superficie.
Tareas de enfriamiento para asegurar la zona afectada
Luego de una hora de arduas maniobras de ataque directo, el personal de emergencia logró contener el perímetro. No obstante, las tareas se extendieron por un prolongado período debido a la necesidad de realizar un minucioso trabajo de enfriamiento de la tierra para extinguir de raíz los denominados «puntos calientes» subterráneos.
Tras verificar de manera exhaustiva que no existiera riesgo de reactivación, las dotaciones dieron por finalizado el cierre operativo y emprendieron el regreso al cuartel central a las 14:57 horas, habiendo logrado limitar el daño general del siniestro a una sola hectárea de superficie.
