Lo que comenzó como un foco aislado en alta mar ha escalado a una preocupación sanitaria continental
El brote de hantavirus detectado originalmente en el buque MV Hondius ya traspasó los límites de la embarcación y puso en alerta máxima a las autoridades de España, Reino Unido y Países Bajos, quienes activaron protocolos de aislamiento y traslados de emergencia para contener la propagación.
Reino Unido impone cuarentenas de 45 días
La Agencia de Seguridad Sanitaria británica confirmó que dos ciudadanos del Reino Unido contrajeron la enfermedad, mientras un tercero permanece bajo estudio. Ante la peligrosidad de la cepa y la ventana de incubación del virus, el gobierno británico tomó una decisión drástica: todos los pasajeros y tripulantes que regresen al país deberán cumplir un aislamiento obligatorio de 45 días.
Incluso quienes desembarcaron previamente en puntos como la isla de Santa Elena están siendo rastreados y monitoreados. El objetivo es evitar que el virus, que ya se cobró tres víctimas fatales a bordo, logre circular de manera comunitaria en territorio inglés.
El operativo especial en España y el caso en Países Bajos
España se prepara para un desembarco crítico este domingo en Tenerife. Un equipo del Ministerio de Salud se desplazará a las Islas Canarias para coordinar la bajada de los pasajeros en naves menores, bajo estrictas medidas de seguridad. Los 14 ciudadanos españoles a bordo ya aceptaron una «cuarentena voluntaria» y serán trasladados a Madrid para permanecer bajo vigilancia médica constante.
Paralelamente, el caso sumó una nueva dimensión en los Países Bajos, donde una azafata de la aerolínea KLM fue hospitalizada con síntomas compatibles. Este reporte es clave, ya que sugiere que el riesgo podría extenderse más allá de los pasajeros del crucero, alcanzando a personal de conexiones aéreas que estuvo en contacto con los viajeros originales.
La OMS descarta riesgo de pandemia
A pesar de la gravedad del cuadro, que ya suma cinco casos confirmados y tres sospechosos según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el organismo internacional llevó tranquilidad a la población. Los expertos aclararon que, si bien el brote es serio, el riesgo para el público general sigue siendo bajo y descartaron de plano que se trate del inicio de una nueva pandemia.
Mientras China confirmó que no posee registros de esta cepa (virus de los Andes) en su territorio, Europa se mantiene en vilo esperando el desembarco final y la evolución de los pacientes aislados en distintas capitales del mundo.
