Juicio Maradona: Especialistas coinciden en que la operación no era urgente.
En una jornada clave del juicio que investiga las causas de la muerte de Diego Armando Maradona, nuevos testimonios médicos complicaron la situación del neurocirujano Leopoldo Luque. Durante la audiencia de este jueves, tanto el traumatólogo Flavio Tunessi como el neurólogo Martín Cesarini sostuvieron que el astro del fútbol no presentaba un cuadro que justificara una intervención quirúrgica de urgencia por el hematoma subdural detectado en La Plata.
El diagnóstico en Ipensa y el rol de Luque
El neurólogo Martín Cesarini, quien atendió a Maradona en la Clínica Ipensa de La Plata tras solicitarle una tomografía debido a una caída, fue contundente ante el tribunal: “No había necesidad de una intervención urgente”. Según su testimonio, tras realizar interconsultas con otros profesionales del equipo, se llegó a la conclusión de que el paciente debía permanecer en observación y no ser trasladado de forma inmediata para una cirugía.
Por su parte, Flavio Tunessi, médico de Gimnasia y Esgrima La Plata, ratificó que Leopoldo Luque se presentaba como el «médico personal» de Diego y era el único contacto con el que se coordinaban las decisiones. Tunessi relató que, aunque los médicos locales consideraban innecesaria la operación, Luque fue quien le transmitió que el paciente sería trasladado a Buenos Aires para ser intervenido.
Contradicciones y tensión en el estrado
La declaración de Tunessi estuvo marcada por momentos de tensión. El traumatólogo se mostró nervioso y, según observaron los presentes, incurrió en contradicciones respecto a sus declaraciones previas en la etapa de instrucción, especialmente sobre quién autorizó el traslado de Maradona desde Ipensa al Sanatorio Olivos. “No sé quién dio el consentimiento”, afirmó, deslindando responsabilidades sobre la decisión que culminó en la operación.
A pesar de los nervios, Tunessi recordó el deterioro de Maradona en su cumpleaños número 60, señalando que aquel 30 de octubre de 2020 “no se lo veía bien”. También aclaró que el contacto con Luque se lo facilitó el entonces presidente de Gimnasia para coordinar los chequeos que Diego inicialmente no quería realizarse.
La agonía y el dolo eventual
Estos testimonios refuerzan la hipótesis de la fiscalía, liderada por Patricio Ferrari, que busca demostrar que se forzaron decisiones médicas y se omitieron cuidados básicos. Los peritos forenses que declararon previamente ya habían indicado que la muerte de Maradona fue el resultado de una agonía prolongada y no de un evento súbito, lo que pone bajo la lupa la responsabilidad de los ocho imputados por homicidio con dolo eventual.
La audiencia continuó con el análisis de las responsabilidades profesionales, mientras la defensa de Luque intenta sostener que la cirugía era necesaria para salvar la vida del ídolo. Sin embargo, el consenso de los médicos que lo vieron en las horas previas parece inclinar la balanza hacia una falta de criterio clínico que resultó fatal.
