La Corte Suprema rechazó el per saltum del Gobierno por la Reforma Laboral. La Ley de Modernización deberá seguir el trámite judicial ordinario.
En un fallo unánime, la Corte Suprema de Justicia de la Nación declaró inadmisible el recurso de per saltum presentado por el Poder Ejecutivo. Con esta decisión, el máximo tribunal evita intervenir de manera directa y anticipada en la discusión sobre la validez de la Ley 27.802 de Modernización Laboral, obligando al Gobierno a seguir los canales judiciales habituales.
Por qué la Corte rechazó el pedido del Gobierno
El recurso extraordinario por salto de instancia es una herramienta excepcional. Para que la Corte acepte tratar un tema sin que pase por todas las instancias previas, deben cumplirse requisitos estrictos de «gravedad institucional».
En su resolución, los ministros de la Corte sostuvieron que el pedido de la Procuración del Tesoro no cumplía con las condiciones previstas en el artículo 257 bis del Código Procesal Civil y Comercial. Según el fallo, no se observaron los elementos necesarios para habilitar esta vía de excepción, por lo que el expediente deberá continuar su trámite ordinario en los tribunales inferiores.

El estado actual de la Reforma Laboral
La disputa judicial por la reforma impulsada por la gestión de Javier Milei ha tenido varias idas y vueltas:
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Fallo de primera instancia: El Juzgado Nacional del Trabajo N° 63 había declarado inicialmente la inconstitucionalidad de varios artículos clave de la reforma.
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Decisión de la Cámara: Posteriormente, la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo revirtió ese fallo, devolviendo la vigencia plena a la ley mientras se define la cuestión de fondo.
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Estrategia fallida: El Gobierno buscaba, mediante el per saltum, que la Corte Suprema diera la palabra final de forma inmediata para evitar la incertidumbre jurídica.
Qué significa este fallo para el Ejecutivo
Al cerrarse la vía del «salto de instancia», el Gobierno pierde la posibilidad de obtener una definición rápida en el corto plazo. Ahora, la causa debe esperar a que se agoten todas las apelaciones en las cámaras correspondientes antes de llegar, eventualmente y por la vía ordinaria, al despacho de los jueces de la Corte.
Este revés se produce en una semana compleja para el equipo presidencial, marcada por las tensiones internas en el Gabinete y la presión sobre la figura del jefe de Gabinete, Manuel Adorni. La decisión de la Corte obliga al oficialismo a mantener la cautela legal en uno de sus proyectos pilares de gestión.
