El endeudamiento en el ámbito privado expone un panorama cada vez más restrictivo en los hogares argentinos
De acuerdo con el último relevamiento técnico sectorial, el índice de incumplimiento de pago en los préstamos otorgados a particulares experimentó un salto considerable durante el quinto mes del año, consolidando una tendencia de deterioro continuo que ya acumula casi dos años de variables negativas.
Decimonoveno mes en alza para las deudas de los hogares
Un informe elaborado por la consultora económica 1816, estructurado sobre los registros oficiales de la Central de Deudores del Banco Central (CENDEU), reveló que la morosidad de las familias escaló hasta alcanzar el 12,7% en mayo. Este preocupante indicador no solo representa el decimonoveno mes consecutivo de subas, sino que además se consagra como la marca más elevada desde que se inició la medición de la serie estadística reciente.
La velocidad del declive financiero queda en evidencia al contrastar los números históricos: hacia fines del año 2024, el porcentaje de créditos residenciales en condición irregular se ubicaba en un escaso 2,5%. El actual encarecimiento y los problemas de pago se vieron traccionados centralmente por las líneas de préstamos personales y el financiamiento de saldos en tarjetas de crédito. Además, la consultora detectó que la problemática fue transversal a la banca, ya que 26 de las 30 principales entidades financieras del país sufrieron un incremento directo de la mora en sus carteras de clientes durante mayo.
El fuerte impacto en jóvenes y entidades no bancarias
El estudio encendió alarmas específicas sobre determinados segmentos del ecosistema financiero, exhibiendo indicadores críticos en los siguientes sectores:
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Entidades no financieras (Fintech y mutuales): La tasa de irregularidad en las deudas se disparó hasta un abrumador 32,2%, posicionándose muy por encima del promedio del sistema bancario tradicional.
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Menores de 35 años: El segmento juvenil es el más afectado por el estrés de pagos. Prácticamente cuatro de cada diez jóvenes (casi el 40%) que registran líneas de crédito vigentes presentan, por lo menos, un préstamo en situación irregular.
Proyecciones económicas y límites al consumo
El impacto en el sector privado corporativo también mostró variaciones, con una mora empresarial que pasó del 3,3% al 3,5% mensual, elevando el promedio general de todo el sistema del 7,3% al 7,7%. A pesar de la gravedad de los datos, el vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, suavizó las proyecciones al manifestar recientemente que la mora habría alcanzado su techo máximo durante el segundo trimestre, abriendo las puertas a una moderación en los próximos meses.
Por su parte, los analistas técnicos advierten que difícilmente las herramientas de crédito domésticas vuelvan a actuar como motores de reactivación del consumo interno antes del próximo ciclo electoral. La consultora 1816 detalló que más del 27% de las personas que contrajeron obligaciones crediticias perdieron temporalmente su condición de sujetos aptos para recibir nuevos financiamientos. Sin embargo, dado el bajo peso estructural que posee el sector financiero dentro de la matriz económica argentina, se prevé que el Producto Bruto Interno (PBI) mantenga márgenes de crecimiento autónomo.
