Un audaz delincuente protagonizó un violento robo en plena luz del día, pero su impunidad duró apenas unos pocos minutos
El criminal forzó los ingresos de una propiedad privada, desvalijó el cableado interno y pretendió huir de la escena como si nada hubiera pasado, sin imaginarse que todos sus movimientos estaban siendo minuciosamente registrados en tiempo real.
La veloz respuesta de las fuerzas de seguridad impidió que el malviviente lograra escapar con el botín, logrando interceptarlo de manera dramática a escasa distancia del inmueble afectado.
El violento ingreso y la fuga de película saltando paredones
El cinematográfico episodio delictivo se desencadenó este lunes, minutos antes de las 14:00 horas, en una vivienda situada sobre la calle Colonos Sudafricanos. Según los reportes oficiales provistos por el Centro de Monitoreo, los operadores de las cámaras de seguridad urbana detectaron la actitud sospechosa de un hombre que merodeaba la propiedad. De forma inmediata, las imágenes revelaron que el sujeto utilizó una barreta de hierro para violentar salvajemente la puerta de acceso principal y, no conforme con eso, destrozó por completo el cristal de un ventanal para meterse a la casa.
Una vez en el interior del inmueble, el delincuente se dedicó a arrancar y acopiar una gran cantidad de cables, los cuales acomodó rápidamente dentro de varias bolsas plásticas. Con el botín asegurado en sus manos, emprendió una veloz fuga que incluyó destrezas físicas: para salir del perímetro de la propiedad, el sospechoso tuvo que trepar y saltar un cerco perimetral de aproximadamente dos metros de altura.
Alerta radial y captura fulminante a los 50 metros
La audacia del ladrón se topó de frente con la tecnología de vigilancia. Al observar la peligrosa secuencia de escape, los encargados del monitoreo emitieron un aviso de alerta roja con las coordenadas exactas y la descripción física del delincuente a las patrullas policiales de la zona.
El despliegue de los móviles de la cuadrilla fue fulminante. El personal policial interceptó y redujo al sospechoso cuando caminaba a tan solo 50 metros del domicilio asaltado. Al momento de la requisa y posterior demora contravencional, el sujeto llevaba consigo las bolsas repletas de cables robados y las herramientas utilizadas en el atraco, quedando inmediatamente a disposición de las autoridades judiciales correspondientes.
