La investigación judicial sobre los bienes del exjefe de Gabinete, Manuel Adorni, entra en una etapa decisiva
Este viernes, la Dirección General de Asesoramiento Económico y Financiero (DAFI) presentará un informe técnico clave ante el fiscal Gerardo Pollicita. El documento detalla presuntas inconsistencias financieras y un llamativo crecimiento patrimonial que no coincidiría con los ingresos formales declarados por el exvocero y exfuncionario durante su paso por la gestión pública.
Con esta pericia contable sobre la mesa, la fiscalía se prepara para dar el siguiente paso tras el receso invernal, donde se prevé una intimación formal para que Adorni justifique el origen de sus fondos, una instancia previa a una posible declaración indagatoria por presunto enriquecimiento ilícito.
Criptomonedas y declaraciones bajo la lupa
Uno de los principales focos de sospecha se centra en una cifra que el propio Adorni expuso públicamente: unos 500.000 dólares que, según su versión, provienen de inversiones tempranas en criptomonedas realizadas en el año 2014. Estos activos no figuraban en sus presentaciones iniciales y fueron incorporados de manera tardía mediante el régimen de regularización fiscal promovido por el propio Gobierno nacional. Sin embargo, para la Justicia, el blanqueo no anula la obligación penal de demostrar el origen de esos fondos.
Para corroborar la veracidad de estos movimientos, la fiscalía ya solicitó información detallada a las plataformas Binance y Lemon. Los investigadores buscan reconstruir la trazabilidad de las billeteras virtuales del exfuncionario, cuyas declaraciones juradas ante la Oficina Anticorrupción muestran un salto extraordinario: pasó de declarar un patrimonio de 25,6 millones de pesos a reportar la impactante cifra de 944,5 millones de pesos tras abandonar su cargo.
Gastos de lujo y desbalances financieros
La causa no solo analiza los números fríos de los formularios fiscales, sino también el drástico cambio en el nivel de vida de Adorni y su entorno familiar. Bajo la lupa judicial se encuentran la adquisición de una casa y un departamento, costosas refacciones edilicias, viajes internacionales, vuelos privados y consumos en tarjetas de crédito que asoman como incompatibles con el sueldo de un funcionario público.
El informe de la DAFI cruzará de manera integral cada uno de estos egresos con los ingresos comprobables del exjefe de Gabinete. El objetivo del fiscal Pollicita es determinar si el desbalance entre lo que Adorni ganaba y lo que efectivamente gastaba y acumulaba configura una sospecha firme de corrupción. De no mediar una justificación sólida por parte del imputado, el escenario procesal podría derivar rápidamente en un llamado a indagatoria.
