Un impactante operativo policial sobre las rutas chubutenses terminó por desbaratar un masivo traslado ilegal de fauna silvestre.
Dos personas que viajaban con una camioneta repleta de carne faenada de guanaco fueron interceptadas por las fuerzas de seguridad durante un control preventivo de rutina. El cargamento, que no contaba con ningún tipo de habilitación ni medidas sanitarias básicas, tenía como destino final la ciudad de Trelew.
Una requisa de película en el cruce de las rutas 25 y 40
El procedimiento policial tuvo lugar en horas del mediodía del jueves en la localidad de Dolavon. Efectivos de la Comisaría Distrito Dolavon se encontraban realizando tareas rutinarias de patrullaje y prevención vial en la estratégica intersección de la Ruta Nacional 25 y la Ruta Provincial 40, un punto neurálgico para el tránsito que conecta la meseta con la costa chubutense.
En ese contexto, los agentes detuvieron la marcha de una camioneta Ford Ranger que venía realizando el trayecto desde la comuna rural de Gan Gan. Al aproximarse al vehículo para solicitar la documentación correspondiente, los uniformados advirtieron a simple vista la presencia de una llamativa acumulación de bultos: la caja trasera del utilitario estaba colmada de pesadas bolsas de consorcio negras, lo que despertó inmediatas sospechas.
Al ser interrogado por las autoridades sobre el contenido de la carga, el conductor del vehículo no tuvo más remedio que confesar la verdad y admitir que transportaba una cuantiosa cantidad de carne de guanaco de procedencia ilegal.
Decomiso total de la mercadería por violar la Ley de Fauna
Ante la evidente infracción a las normativas de protección vigentes, los agentes policiales escoltaron el rodado y a sus ocupantes —un hombre y una mujer— hasta la dependencia policial para labrar las actas pertinentes. Las autoridades se comunicaron de inmediato con el director de Flora y Fauna de la provincia del Chubut, Fernando Bersano, quien coordinó el temperamento a seguir.
El funcionario provincial dispuso la incautación inmediata de la totalidad de la mercadería secuestrada. Al realizar el conteo minucioso de las piezas decomisadas en la comisaría, los inspectores confirmaron la matanza de al menos dos docenas de animales:
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24 lomos de guanaco.
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24 cuartos traseros.
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24 paletas.
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Varias bañas (grasa animal).
Toda la carne incautada en el operativo quedó a resguardo y se ordenó su destrucción definitiva mediante incineración, tal como lo establecen los protocolos sanitarios y de conservación de la fauna para evitar el consumo de productos sin cadena de frío ni controles bromatológicos.
