Una jornada que había comenzado con tintes de gloria y celebración absoluta para el automovilismo argentino terminó de la peor manera en los escritorios del circuito de Montmeló.
La máxima categoría del deporte motor volvió a demostrar que las batallas no solo se ganan sobre el asfalto, sino también respetando a rajatabla los estrictos códigos de seguridad. Lo que se vivió como un carrerón inolvidable para la bandera nacional quedó empañado por una resolución tardía del tribunal de comisarios deportivos, desatando una fuerte polémica internacional que golpea directo los intereses de la escudería Alpine.
El sueño de sostener un resultado histórico en la exigente pista de Cataluña se desmoronó de un plumazo. Según los reportes del evento deportivo, se confirmó que el británico ganó Hamilton y Colapinto terminó 10° por una sanción en el Gran Premio de Barcelona de la F1 tras un fallo que reconfiguró las posiciones oficiales. Esta drástica determinación reglamentaria, que echó por tierra el esfuerzo del piloto bonaerense en los giros finales, encendiendo las alarmas de los fanáticos ante la severidad con la que se juzgó la maniobra del corredor de Pilar.
Los 10 segundos del horror: El veredicto de la FIA que despojó al argentino
Franco Colapinto había completado una competencia fantástica, cruzando originalmente la línea de meta en la octava posición (8°). Sin embargo, la Federación Internacional del Automóvil (FIA) emitió un comunicado fulminante que alteró por completo el clasificador final. «Los comisarios determinaron que, si bien el piloto del coche 43 redujo ligeramente la velocidad antes de entrar en la zona de bandera amarilla, no la redujo de forma apreciable en el sector correspondiente», dictaminó el máximo ente. A pesar de aclarar que la pena se impuso «en el extremo inferior de la escala de sanciones aplicables», el recargo de 10 segundos en su contra fue letal: el oriundo de Pilar cayó al décimo lugar (10°), rescatando apenas un punto, debido a que los hombres de Racing Bulls, Liam Lawson (8°) y Arvid Lindblad (9°), lo superaron en los registros de tiempo.
Este revés empañó una carrera repleta de tensiones internas para el equipo Alpine. En la vuelta 20, desde los boxes le habían ordenado de manera tajante al pilarense que dejara pasar a su compañero Pierre Gasly, argumentando que el francés arrastraba un ritmo superior. Aunque Franco cumplió con el mandato, no ocultó su furia a través de la radio del monoplaza. Al final del día, Gasly esquivó la polémica y finalizó 7° cosechando siete unidades, mientras que el podio general fue liderado por Lewis Hamilton, quien a sus 41 años firmó su histórica victoria 106 de la categoría y su primer triunfo con Ferrari. Las Flechas de Plata de George Russell (Mercedes) y el McLaren de Lando Norris completaron el podio en el segundo y tercer puesto, respectivamente.
El milagro del Safety Car y la sed de revancha para el Gran Premio de Austria
La competencia en España se había desarrollado inicialmente bajo una estrategia impecable. Colapinto brilló en la largada al avanzar dos posiciones, mientras Russell dominaba las acciones por delante de Hamilton y el juvenil Kimi Antonelli (quien luego sería sancionado con 5 segundos por límites de pista). El quiebre llegó en la vuelta 41, cuando Fernando Alonso sufrió un despiste que provocó un Virtual Safety Car (VSC). Esta neutralización benefició a Hamilton para calzar gomas por tercera vez y salir al frente de los Mercedes. Sobre el cierre, la fortuna pareció sonreírle a Alpine cuando los abandonos por fallas mecánicas de Antonelli y Charles Leclerc (Ferrari) hicieron ascender dos escalones a Gasly y Colapinto, posicionándolos transitoriamente 7° y 8° en pista, antes de que el tribunal arruinara la fiesta del argentino. Max Verstappen (4°), Oscar Piastri (5°) e Isack Hadjar (6°) completaron el pelotón de vanguardia.
Tras bajarse del vehículo, y aún desconociendo el duro revés en los escritorios, el argentino analizó la carrera: «Fue un día muy positivo. Tuve mala suerte con el VSC que me hizo perder mucho tiempo, pero igualmente estamos contentos con la performance del equipo». Con una mentalidad sumamente competitiva, metió presión a la escudería de cara a la octava fecha del Mundial, que se correrá el fin de semana del domingo 28 de julio en el Red Bull Ring de Spielberg: «Esperemos que demos un saltito como equipo para Austria». Por último, el bonaerense se rindió ante el ganador: «Es histórico que Lewis haya quedado primero con Ferrari, la marca con más aura de la F1». La revancha en suelo austríaco será fundamental para lamerse las heridas de este castigo.
