El choque verbal entre los jefes de Estado de Argentina y Brasil desató una profunda controversia en el tablero diplomático internacional.
El exembajador argentino en Brasil, China y Estados Unidos, Diego Guelar, se refirió en términos tajantes a los cruces del presidente Javier Milei contra su par brasileño, Luiz Inácio «Lula» da Silva. Calificó las descalificaciones como un hecho que da «vergüenza», aunque desestimó que la tensión escale hasta transformarse en una ruptura bilateral irreparable.
«Para ponerse colorado»: vergüenza y el peso de la relación comercial
Durante una entrevista brindada a Radio Rivadavia, el experimentado diplomático sostuvo que las descalificaciones personales hacia el mandatario del vecino país representan un evento inédito en la historia de la diplomacia regional. Guelar consideró que el episodio es «muy lamentable» y «para ponerse colorado de vergüenza como argentino», remarcando que «es un hecho sin antecedentes que un presidente vaya a insultar a título personal a otro en su propio país».
Sin embargo, el especialista relativizó un quiebre estructural en el vínculo geopolítico. Remarcó que la alianza estratégica entre ambas naciones ostenta 200 años de historia y un intercambio comercial bilateral que ronda los 30.000 millones de dólares. Por estas razones, confía en que la solidez de la relación terminará por «deglutirse» la intemperancia del momento.
El modelo Donald Trump y el impacto real en la contienda de Brasil
Guelar situó la conducta comunicacional de Milei en sintonía con la retórica agresiva de líderes internacionales como Donald Trump, definiendo al argentino como un «discípulo de esa actitud» en una era global plagada de exabruptos y volatilidades en los mercados. Asimismo, al analizar las repercusiones de la incursión de Milei en la política interna de Brasil de cara a las próximas presidenciales, el exembajador desestimó un «efecto Milei» determinante en el electorado vecino, señalando que las encuestas previas posicionaban a Lula al frente en primera vuelta y en escenario de paridad para el balotaje.
No obstante, concluyó que la decisión explícita del jefe de Estado argentino de involucrarse en el debate político brasileño mantendrá el conflicto activo en la agenda mediática internacional durante los próximos meses.
