La obra fue ejecutada íntegramente con fondos municipales, quedó terminada en cinco meses y tendrá una vida útil estimada de entre cinco y seis años. El intendente Taccetta destacó la generación de empleo y confirmó que, por el momento, el nuevo módulo será utilizado únicamente por Esquel.
El intendente Matías Taccetta confirmó la finalización del nuevo módulo de disposición final de residuos de la Planta de Tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos (PTRSU), una obra que demandó una inversión íntegramente municipal y que comenzará a operar durante el mes de septiembre.
El mandatario expresó su satisfacción por la concreción del proyecto y recordó que se trataba de una obra largamente esperada por la comunidad. «Sabíamos que era una obra necesaria, esperada y anunciada durante mucho tiempo, que en algunos casos se creía imposible. Con mucho trabajo, mucha dedicación y compromiso con nuestra comunidad logramos primero juntar el dinero, tener un proyecto y después llevar a cabo la obra», afirmó.
Asimismo, felicitó al equipo técnico, a la Gerencia de GIRSU y a la empresa constructora por haber finalizado los trabajos antes del plazo previsto. «Lograrlo en tan poco tiempo, en cinco meses, no es poca cosa», destacó.
Taccetta confirmó que a partir de septiembre dejará de utilizarse el módulo 1 para comenzar a operar el nuevo módulo 2, cuya vida útil fue estimada entre cinco y seis años, aunque aclaró que ese plazo dependerá del comportamiento de la comunidad. «Va a depender mucho del comportamiento de los vecinos, de la separación de residuos y de cómo se gestione la planta», señaló.
El intendente también remarcó el impacto económico de la obra, al sostener que permitió generar empleo para empresas locales, trabajadores de la construcción y profesionales que participaron del proyecto.
Consultado sobre la posibilidad de que Trevelin continúe depositando sus residuos en la planta, Taccetta explicó que durante dos años existieron conversaciones entre ambos municipios para compartir el financiamiento de la obra, aunque finalmente no hubo acuerdo.
«Ya fue comunicado al municipio de Trevelin y a la Justicia cuál es la posición que tenemos nosotros. Tuvimos dos años de charlas para llegar a un acuerdo en cuanto al financiamiento de esta obra, pero no lo hemos logrado», indicó.
En ese sentido, recordó que el nuevo módulo fue construido con fondos municipales y en un predio perteneciente al municipio de Esquel, por lo que la intención es que sea utilizado exclusivamente por los contribuyentes de la ciudad.
«Nuestra voluntad es que sea utilizado por los vecinos y contribuyentes de Esquel. Si no llegamos a un acuerdo, queremos que lo utilicen quienes lo han financiado, que son los vecinos de nuestra localidad», sostuvo.
Una obra ejecutada con recursos propios
La gerente de GIRSU, Mariana López Rey, destacó que la ejecución del módulo representa un paso histórico para la gestión integral de residuos de Esquel y agradeció la decisión política de destinar recursos municipales para concretarla. «Era una obra que Esquel necesitaba desde hace muchísimos años. Logramos ejecutarla con fondos propios y eso no es un detalle menor. Requirió mucho trabajo para reunir el dinero y poder llevarla adelante», expresó.
Asimismo, señaló que la inauguración abre una nueva etapa para la gestión ambiental de la ciudad. «Ahora vienen nuevos desafíos y un trabajo muy importante para aprovechar al máximo este módulo», afirmó.
Finalizada antes de lo previsto
Por su parte, el ingeniero Daniel Beroqui confirmó que la obra ya se encuentra terminada al 100%, restando únicamente tareas menores de limpieza y acondicionamiento previo a su puesta en funcionamiento.
Además, destacó que los tiempos de ejecución superaron ampliamente las previsiones iniciales. «El plazo de obra era de nueve meses y la estamos terminando en cinco meses y unos días», precisó.
Respecto de la capacidad del nuevo módulo, explicó que podrá albergar aproximadamente 45.000 metros cúbicos de residuos, con un período de diseño estimado en cinco años.
No obstante, aclaró que ese plazo podrá extenderse si los vecinos fortalecen la separación domiciliaria y la planta mantiene una adecuada gestión de los residuos. «Va a depender de cómo nos comportemos como ciudadanos separando en origen y de cómo se gestione la planta para que esa capacidad alcance los cinco años o incluso más», concluyó .
