El arquero fue clave en la salida desde el fondo y mantuvo su valla invicta en el debut mundialista.
La Selección Argentina debutó en el Mundial 2026 con una contundente victoria por 3-0 frente a Argelia, en una noche donde Lionel Messi brilló con un triplete. Sin embargo, apenas finalizado el encuentro, Emiliano «Dibu» Martínez se encargó de poner los pies sobre la tierra, rechazando cualquier rótulo de favorito y manteniendo el tono de cautela que caracteriza al grupo.
La prudencia como bandera
Ante la consulta sobre si la Selección se perfila como candidata al título tras el sólido estreno, el arquero marplatense fue tajante: “¿Candidatos, nosotros? No, amigo. ¿Vos viste lo que es el Mundial, todo lo que está pasando? Lo único que podemos decir es que vamos a pelear”.
Para Martínez, la clave del éxito argentino no reside en la jerarquía técnica individual, sino en la solidez humana y colectiva: «Tenemos humildad y trabajamos para el compañero. Somos unidos, la pasamos bien juntos, nos amamos. Esto es como una gran familia y esa es la clave”.
Un rol táctico más allá de los tres palos
Más allá de mantener la valla invicta, «Dibu» fue protagonista de una estadística histórica: intentó 41 pases, la cifra más alta para un arquero argentino en un Mundial desde que existen registros detallados (superando los 40 de Sergio Romero en 2014).
- Lectura táctica: Martínez explicó que su participación fue fundamental para saltear líneas ante la presión alta de Argelia, evitando poner en aprietos a sus compañeros.
- Estado físico: Respecto a la reciente fractura en su dedo anular, llevó tranquilidad a los hinchas: «Del dedo estoy bárbaro; solo tengo una pequeña férula».
- Humor: Con el estilo descontracturado que lo identifica, bromeó sobre su labor bajo los tres palos: «Hice más en la entrada en calor que en el partido».
Elogio al capitán
Finalmente, el arquero se rindió ante la actuación histórica de Lionel Messi: «Ni él pensaba que iba a hacer tres goles. Es un ejemplo. Sé que llegó a los 16 goles en Mundiales. Ojalá llegue a 25».
Con este mensaje, el guardameta reafirma la mentalidad del plantel: celebrar la victoria, pero enfocarse en la humildad y el esfuerzo diario como únicos caminos hacia el objetivo final, evitando las distracciones que suelen afectar a los equipos que se sienten ganadores antes de tiempo.
