Una pesadilla inexplicable conmociona a toda la provincia de Chubut tras el trágico fallecimiento de una nena de apenas 5 años en el complejo de Playa Magagna.
En las últimas horas, la investigación judicial dio un vuelco dramático al enfocarse de lleno en los animales de la zona. La conmoción inicial de los familiares, que sospechaban de una situación vial, mutó rápidamente en un escenario de absoluto espanto al confirmarse la naturaleza de las heridas biológicas encontradas en el cuerpo de la pequeña víctima.
El caso mantiene en vilo a la comunidad mientras los peritos forenses trabajan a contrarreloj. La fiscal Castagno señaló que «se tomaron muestras a un perro con manchas hemáticas», transformándose este hallazgo en una pieza clave para desentrañar el fatal episodio ocurrido durante el último fin de semana.
El desgarrador relato del padre y la terrible sospecha familiar
La fiscal general de Rawson, Laura Castagno, brindó precisiones escalofriantes sobre las primeras actuaciones y reconstruyó cómo se desencadenó el alerta. La funcionaria judicial se trasladó en primera instancia al hospital local, donde mantuvo un breve pero crucial diálogo con el progenitor de la menor. El hombre manifestó que se encontraba cocinando dentro de la vivienda y que en ningún momento escuchó gritos ni señales de auxilio de su hija; al salir al patio de la propiedad, se topó con el cuerpo de la nena ya desvanecido en el suelo.
En medio de la desesperación generalizada y el shock, los familiares creyeron firmemente que una camioneta la había atropellado en un accidente de tránsito y se había dado a la fuga. Sin embargo, el examen médico posterior sepultó esa hipótesis al constatar que las lesiones eran totalmente compatibles con la feroz agresión de un canino. Castagno precisó que los ataques más destructivos y letales se localizaron específicamente en la zona del cuello y la nuca, siendo estas heridas las que provocaron el fallecimiento inmediato de la criatura.
Anestesiado y bajo la lupa: el operativo para incautar al sospechoso
Durante las inspecciones oculares y diligencias en el predio de Playa Magagna, las fuerzas policiales y los investigadores identificaron a un animal que presentaba presuntas manchas de sangre en el área del pecho, coincidiendo con el testimonio del padre, quien refirió haber divisado un ejemplar ensangrentado en las inmediaciones. Ante esta situación crítica, se procedió a su inmediata incautación bajo la estricta asistencia de un médico veterinario, quien debió anestesiar al animal para realizar la correspondiente toma de muestras biológicas sin alterar la escena.
La fiscal Castagno confirmó además que en el sector se detectó la presencia de otro perro suelto de raza Rottweiler negro. No obstante, las autoridades decidieron priorizar de forma absoluta el resguardo de la evidencia obtenida en el primer ejemplar para evitar cualquier tipo de contaminación cruzada. La funcionaria judicial detalló que si existía contacto físico entre ambos animales, se corría el riesgo inminente de perder gran parte del material genético recolectado, el cual ya fue remitido para su análisis al laboratorio forense de la ciudad de Comodoro Rivadavia.
No descartan nuevas medidas sobre otros animales y pericias de mordeduras
El Ministerio Público Fiscal de Chubut no descarta nuevas medidas sobre otros animales a las resultas de lo que arrojen las conclusiones definitivas de la autopsia y el estudio pormenorizado de la impronta de las mordeduras. Castagno remarcó que evaluar la incautación de los restantes canes de la zona, tomarles registros dentales y realizar los cotejos comparativos pertinentes es materia de análisis diario, dado que la causa penal se encuentra en una etapa incipiente y multisectorial. En los próximos días se esperan declaraciones más extensas de los padres, respetando el tiempo prudencial por el trauma psicológico de perder un hijo.
Respecto a la responsabilidad civil y penal, la Fiscalía trabaja arduamente para constatar si los animales poseen dueños identificados. Sobre el perro secuestrado con sangre, los datos preliminares indican que se trataría de un can comunitario que merodeaba el complejo costero desde hacía meses y recibía alimento de vecinos ocasionales, sin un titular directo. «Es una situación muy dolorosa. Llama la atención que se haya perdido la vida de una criatura de tan corta edad; realmente es lamentable y entiendo que no debería haber ocurrido», concluyó la fiscal sobre la tragedia.
